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miércoles, 26 de junio de 2013

Teledemocracia.


Éstos son 6 de los nuevos miembros del Gobierno: todos son periodistas.

- Ministro de Deportes: Panos Panagiotopoulos: fue director de informativos de Skai FM y de Star TV. También trabajó en ET1, Ant1 TV y otras radios.
- Viceministro de Educación: Kostas Gioulekas: periodista en la Televisión de Salónica.
- Viceministro de Deportes: Giannis Andrianós: articulista en Apogeumatiní.   
- Viceministro de la Televisión Pública: Pandelís Kapsís: muchos años director de los periódicos Ta Nea y To Bima.Su hermano es un conocido periodista de Mega.
- Ministro del Interior: Giannis Mihelakis: cargos importantes en los canales Mega, Mega Chipre y en Ant1.
- Ministro Portavoz: Simos Kedikoglou: trabajó en Mega, en el periódico Kathimeriní, ERT, CNN Internacional, Apogeumatiní y otros.

No está mal, ¿eh?


La Teledemocracia básicamente consiste en “hacer política desde la televisión”.

Ya era un fenómeno constante extendido en Grecia antes de la crisis, pero desde 2009 se ha multiplicado hasta niveles insospechados. La situación de bancarrota que vive el país y todos los problemas derivados de la recesión han hecho que los programas matutinos sobre política tengan más audiencia que nunca. A los diputados les es más cómodo ir a un informativo a soltar el discurso que hacer un mitin, entre otras cosas porque muchos de estos teledemócratas no pueden salir a la calle a tomar un café sin que les insulten.

Semana tras semana asistimos a un bla bla bla constante y cansino que nos calienta la cabeza y no conduce a nada. Sin embargo, los charlatanes creen que sus apariciones sirven realmente para algo. La gente de a pie los aborrece, pero no se dan cuenta.

Cada mañana en Antena1, Giorgos Papadakis (arriba a la izquierda).

Cada tarde-noche en SKAI, Nikos Evangelatos (arriba en el medio). Los de la foto son periodistas.

Cada mañana se emiten cuatro programas casi idénticos a la vez en los que se reúnen y discuten miembros de varios partidos políticos. El formato es parecido: en una mesa redonda o semicircular se sientan los teledemócratas y sueltan su mensaje como quien abre un grifo o echa la pota. Nunca responden las preguntas de los periodistas e intentan reconducir el debate para llevarlo a su terreno.

Las mañanas de NET, el canal público cerrado que controla la oposición (!!!).

 
Dimitris Kambourakis (arriba a la derecha) y Giorgos Oikonomeas (arriba en el centro) nos dan los buenos días en MEGA. En esta imagen aparece Andreas Loberdos, que ya no es miembro del PASOK a pesar de haber sido Ministro de Sanidad no hace mucho.

Evidentemente, las charlas acaban convirtiéndose en un corral, donde cada gallina trata de imponer su ley subiendo el tono de voz. Gana el que más grita o el que menos calla. El periodista se encarga de dar paso a la publicidad, fundamentalmente.

Hay diputados que se levantan por la mañana y “se van de ronda” como la Tuna. En un día son capaces de aparecer en tres o cuatro teles y en varias radios. No se limitan a intervenir telefónicamente: van a los medios en persona y se pasan horas allí. No dudan tampoco en pasarse por los informativos de la tarde o de la noche, con lo que el telespectador vive en un constante deja vú. ¿No tienen otra cosa que hacer? Pues al parecer, no. Muchos de estos pesados que van rotando están más horas en la televisión que en el Parlamento. Han hecho de la Teledemocracia su modo de vida. No cobran por sus apariciones, pero no importa porque bastante ganan con su sueldo de diputado.

Vociferan, se interrumpen, ríen, gesticulan y se insultan. Parece que les “excite” el gallinero. Cuando se produce un encontronazo fuerte, el profesional intenta mediar, aunque en el fondo está encantado de que la tertulia estalle más que nada para romper la monotonía y subir la audiencia. Al más puro estilo reallity show. Un poco de telerrealidad en medio de densos y soporíferos debates interesa al realizador, claro.

SKAI nos ofrece 4 programas casi idénticos al día. Imagen del programa de la tarde.

Si contásemos con un reloj el tiempo que se pierde en los programas, nos sorprenderíamos: “no me dejas hablar”, “¿por qué me cortas?”, “no he acabado”, “dos minutos, sólo dos minutos”, “¡dejadme hablar!”, “es mi turno”, “yo no te he interrumpido”, etcétera. En mi clase de Bachillerato hacíamos debates mejores y más ordenados.

Para que un español me entienda: los programas son formalmente parecidos a los de las mañanas, con cafés encima de la mesa y contertulianos. No se hacen entrevistas. Los tertulianos no suelen ser periodistas sinó políticos, generalmente diputados del Parlamento. En cuanto al resto, nos encontramos ante una especie de 90 segundos sin límite de tiempo. Cada uno lanza su mensaje al aire como un latigazo e intenta no caer en provocaciones, hecho altamente improbable.

Periodistas del canal privado MEGA, que es el canal del PASOK y ahora también de ND. El de abajo a la izquierda es el hermano del nuevo ministro. Olga Tremi (arriba en el centro) presenta el informativo de la noche.

Aunque la cantidad de problemas que tiene el país es enorme, parece que desaparezcan en cuanto aparece otro nuevo. De una semana a otra Chipre se olvida o los recortes “no existen”, porque la actualidad manda: llevan 15 días discutiendo sobre la radiotelevisión pública mientras en las farmacias faltan medicinas y las patatas ya están en 1,30 el kilo. Cuando vuelva a abrir la televisión pública surgirá otro problema con el que rellenar el tiempo: será el plazo límite de una dosis, los despidos en los hospitales, los cierres de los colegios o quién sabe.

La Teledemocracia es una gran comedia en el “país del teatro”. ¿Qué credibilidad puede tener un tío que hace dos meses estaba en un partido y ahora está en otro? ¿Cómo tiene la cara dura de salir y criticar al partido que le ha estado dando de comer hasta anteayer? ¿Qué consiguen estos diputados apareciendo en estas auténticas “tertulias de café“? ¿Son conscientes de que han instaurado la Teledemocracia y se han cargado la Democracia? ¿Por qué el partido político que más sube es el único que no sale en la tele? ¿Están todos estos charlatanes satisfechos con sus apariciones? ¿Qué periodismo es éste?


Periodistas que nos marean a diario con sus informaciones sobre política. 

Los teledemócratas se comportan como niños en los platós y luego trasladan sus peleas al Parlamento. En Syntagma discuten a grito pelado sin respetar la opinión ni el turno del otro, como en los medios. Las sesiones parlamentarias son auténticas reuniones de vecinos de ésas en las que el del quinto no para de quejarse y el del cuarto golpea la mesa.

Dudo que a estos tertulianos les beneficie salir en la televisión, pero está claro que ellos se sienten con el deber de hacerlo, por lo menos para mostrar su labor a los votantes. Yo creo que es contraproducente porque la gente acaba reconociéndolos por la calle y no se corta un pelo.

Los teledemócratas no tienen vergüenza. Cada vez que en el canal del Parlamento el realizador abre el plano, se ve la sala vacía. Solamente acuden los que se traen escrito el discurso de casa y los diputados de Amanecer Dorado. ¿Será porque están vetados en las teles y no tienen nada mejor que hacer?

Liana Kaneli, diputada del Partido Comunista que militó en Nueva Democracia hace unos años.

Ilías Kasidiaris de Amanecer Dorado lanzando un vaso de agua a una diputada de SYRIZA en el programa de Papadakis. Acabó abofeteando a Liana Kaneli. Desde entonces, AD apenas ha aparecido en los grandes canales. Seguimos sin sabe si fue un montaje. 

Liana Kaneli también es periodista y tiene su propio programa de radio en Real FM.

De tertulia en MEGA.

Si yo fuera un periodista de los que presentan los programas matutinos de política, no me sentiría orgulloso de mi trabajo, la verdad. Obedecen. Una pena. Demasiada cosquilla y poco mordisco. De tantas veces que van a los canales, los diputados establecen amistad con los profesionales de la información. Se tratan de usted por puro formalismo porque se conocen bien. No es extraño ver a periodistas metidos en política. Intercambio de favores, supongo: tú me tratas bien y en dos años te ofrezco un "carguito" o te introduzco en el mundillo. No hay menos de 6 o 7 diputados de los que recorren los platós que tienen el título de periodista y que en el pasado presentaban sus propios programas. Hay algunos que incluso se dedican a vender libros por la noche en canales pequeños o que tienen su programa de radio. No tienen bastante con inundarnos todo el día con sus mensajes, sinó que también lo hacen desde su “tribuna”. También bombardean las redes sociales, claro, que es lo cool y te permite estar en contacto directamente con los votantes.

En el fondo, marear la perdiz en la caja tonta no es otra cosa que hipnotizar a la audiencia. Se trata de no hacer nada haciendo parecer que se está haciendo algo (empiezo a parecerme a Mariano…); no olvidemos que vivimos inmersos en la cultura de no hacer nada.

Ádonis Georgiadis (derecha) con su ex jefe, Giorgos Karatzaferis, líder del partido LAOS y que tiene un canal de TV.

En MEGA "defendiendo poco después los colores" de Nueva Democracia.

A altas horas podréis encontrar a Georgiadis vendiendo libros a gritos. Vean:


El de la derecha es su hermano.

Discutiendo con un miembro de SYRIZA en el programa de Giorgos Autiás, en SKAI.
GEORGIADIS ES EL NUEVO MINISTRO DE SANIDAD.

domingo, 16 de junio de 2013

Historia de un apagón informativo.

El mensaje íntegro de Simos Kedikoglou.

El pasado martes 11 de junio de 2013 el Gobierno de Grecia decidió cerrar de manera unilateral todos los canales públicos de radio y televisión. El Viceprimer Ministro Simos Kedikoglou irrumpió por sorpresa en nuestras pantallas y tras un contundente y duro discurso anunció el cierre de los canales esa misma noche.

Las reacciones no se hicieron esperar: el resto de canales se pusieron en huelga en lugar de informar, cosa que nunca entenderé, y ERT/NET empezaron un programa especial que todavía dura, cinco días después.

Las personas que no tienen acceso a Internet llevan cinco días sin saber qué pasa en el mundo porque las radios tampoco funcionan. Siempre nos quedarán los periódicos, que a pesar de haber hecho huelga el primer día, han seguido funcionando normalmente en los sucesivos. Lo más grave no es no poder saber lo que pasa fuera, sino lo que pasa dentro del país. Nadie informa de las posibles maniobras que pueda estar realizando el Gobierno para intentar reconducir la situación, a excepción de varios canales televisivos que emiten por Internet y de Extra Channel, cuya audiencia, intuyo, habrá crecido una barbaridad. Pero antes de hablar sobre las posibles maniobras y de especular un poco, desglosemos los hechos de manera pormenorizada y más o menos cronológica:

- La televisión y la radio públicas son un pozo sin fondo desde hace muchos años. El problema no viene de ahora y todo el mundo es consciente de ello. Necesitaba una revisión que se ha ido aplazando años y años hasta “reventar”.

- Principalmente durante la etapa del PASOK, finales de los 80 y principios de los 90, el Ente se convirtió en un hormiguero de socialistas amigos de primos de familiares de políticos: la mayoría de trabajadores no había entrado por méritos, lo había hecho por enchufe. Pero entonces, si todo el personal ha estado vinculado al PASOK o a Nueva Democracia, ¿por qué son precisamente esas fuerzas políticas la que lo cierran? La respuesta la tenéis más abajo.

Los trabajadores siguiendo el mensaje por los monitores.

- No sé decir si el número de trabajadores (2.656) es excesivo o no, pero teniendo en cuenta que en TV3 (Televisió de Catalunya) ejercen su labor 2.100 profesionales, ustedes mismos. O sobran en los dos sitios o en ninguno.

- En cuanto al derroche que supone la radiotelevisión pública, se podría discutir mucho. Es cierto que hay unos cuantos peces gordos metidos ahí que cobran un pastizal y encima tienen más de un sueldo, pero el Gobierno no ha ido a por ellos. El resto de empleados cobra lo que cualquier otro funcionario o incluso menos, porque desde 2009 para acá su sueldo se ha visto recortado.

- Aunque como hemos visto las críticas al “rendimiento” de los canales públicos venían siendo constantes desde hace años, la firma del tercer memorándum ha acelerado el proceso. La TROIKA venía exigiendo despidos de funcionarios desde hace tres años, a lo que el Gobierno asentía pero luego no hacía nada. La situación nos recuerda al cuento del lobo, el pastor y las ovejas.

- En el tercer memorándum el Gobierno y la TROIKA pactaron el despido de 15.000 funcionarios antes de finales de 2014. Haciendo cuentas, debían echar a 4.000 trabajadores en 2013 y unos 2.000 antes de julio de este año. No hace falta ser muy inteligente para ver que las cifras encajan perfectamente si de sopetón te cargas a más de 2.600 tíos. El otro día dijeron que en 2013 sólo 92 funcionarios habían perdido su empleo de los más de 3.000 en teoría pactados. En 2014 tienen que echar al resto: 11.000.

El guiri, el gafitas y el bajito. 

- Se acerca el mes de julio y con él, el “bajito”, el "gafitas y" el “guiri”, los troikanos con sus maletines para preguntar qué hay de lo suyo. ¿Es casualidad que menos de una semana después de la llegada de los enviados cierre la televisión vista la situación en la que nos encontramos? Lo lógico sería pensar, aunque lo nieguen, que hubo ultimátum, porque decisiones tan radicales no se toman así como así, salvo que tengas la pistola del otro en la sien.

Portada de Real News anunciando el posible cierre el 26/05/2013.

- Sin embargo, el que la noticia del posible cierre ya se hubiera filtrado días antes en la prensa (26 de mayo) hace pensar que el cerrojazo solamente es una parte más de un maquiavélico plan del presidente Antonis Samarás. El tiempo ha demostrado que el periódico Real News bebía de fuentes bien informadas. ¿Se trata de filtraciones hechas por miembros del Gobierno para ver la reacción de la gente?

- El hecho que este periódico diera el toque de alerta difumina un poco otra de las teorías, que dice que el cierre de los canales se produjo porque Samarás no pudo firmar con los rusos un acuerdo sobre el gas, esperado como agua de mayo. Que una cosa fuera consecuencia de la otra carece de toda lógica, pero pensar que el corte de mangas ruso precipitó los acontecimientos, no es descabellado.

- Tras la noticia del 26 de mayo, los periodistas de la radiotelevisión pública empezaron a temblar. No tardaron en entrevistar al Ministro Kedikoglou, que desmintió rotundamente la noticia. Ahora sabemos que aquel semblante serio y aquella cara de pocos amigos que ponía eran pura fachada. Sus posados, sus gritos y el aparente cabreo que agarró eran simples mecanismos de autodefensa. Mentía sin mover la cola pero ladrando como un can rabioso.


Kedikoglou negando cualquier posibilidad de cierre pocos días antes de hacerlo.

- Nada hacía prever lo que sucedió. El día de autos me hallaba mirando la televisión cuando comentaron el posible cierre de manera inmediata. El rumor corría por todas las redacciones desde primera hora de la mañana. La aparición del Ministro no hizo otra cosa que confirmar las sospechas. Sorprendió, sin duda, el lenguaje contundente y el tono inquebrantable del discurso. La puesta en escena era un híbrido entre el mensaje navideño del Rey, el “Franco ha muerto” y un telediario norcoreano.


La última imagen antes de que la pantalla se oscureciese.

- Los canales privados dejaron de emitir su programación habitual y rellenaron el tiempo con series antiguas y documentales. A día de hoy, siguen igual. NET y ERT empezaron a emitir un programa especial sobre la noticia que se vio cortado antes de las 23:00 de la noche. El Gobierno ni siquiera esperó a las 24:00 para cortar la señal como había informado el Ministro.

- En casa nos quedamos sin los 4 canales públicos de televisión: ERT1, NET, ERT3, ERT HD y sin los 4 de radio: ERA2, ERA3, ERA Sport, ERA NET. Además, perdimos todos los canales que emitían por la misma frecuencia que ERT: RIK (canal chipriota), Voulí (canal del Parlamento), BBC, Deutsche Welle y TV5 Europe.

- Se quedó la pantalla oscura y rápidamente toda Grecia se metió en Internet. Desde la página de ERT se podía seguir la emisión hasta que la policía cortó los cables. Se empezó a congregar gente a las puertas de la televisión y aparecieron los primeros sindicalistas.

   
Políticos (Kammenos en la foto) y sindicalistas revoloteando en busca de carroña.

- Ha habido críticas a los sindicatos por aparecer como buitres al olor de la carne muerta. La protesta espontánea no era tanto contra el despido de la gente, que también, sinó principalmente a favor de la libertad de expresión. Supongo que aquí cada uno intenta sacar partido de lo que puede y a los sindicalistas les toca repartir cuartillas y poner chapitas. Por supuesto, no faltó la representación de algunos grupos de la oposición, con Tsipras (SYRIZA) a la cabeza y Panos Kammenos (Griegos Independientes) a rebufo.

- Fueron apareciendo también artistas de la talla de Eleftheria Aranitaki o Giannis Kotsiras, que cantaron sobre un escenario improvisado. No faltaron tampoco actores conocidos que lamentablemente las están pasando canutas. Al margen de las inevitables lecturas políticas y de que algunos intentaran hacer campaña, fue el pueblo llano el que se levantó por la libertad de expresión. Y todavía sigue allí.


Una violinista de la sinfónica no pudo reprimir las lágrimas.

- Así como me están pareciendo emocionantísimos los concierto de la Orquesta de la Radiotelevisión Griega, emitidos desde el estudio donde ensayan y en mangas de camisa, me ha parecido ridícula la utilización de un niño -hijo de un empleado- para leer un pequeño manifiesto, como queriendo dar pena.

- El canal privado ALTER cerró hace más de un año y nadie se manifestó. Aunque no son lo mismo un canal privado y uno público, bien hubieran hecho algunos en tomar nota: los periodistas que se quedaron sin trabajo avisaron de que ellos habían sido los primeros de muchos, como así ha sido.   

Repito la pregunta que expresé arriba y la respondo: si la radio y la televisión públicas están llenas de funcionarios que entraron por enchufe en tiempos del PASOK y de Nueva Democracia, ¿por qué son precisamente estos partidos los que las cierran?

ERT3 era la ERT de Salónica.

La respuesta es un poco sorprendente, pero muy sencilla de entender: la mayoría de los “enchufados” ya no son socialistas, sinó del SYRIZA. No cierras algo que es tuyo mientras lo puedes controlar, pero en este caso, la izquierda radical había logrado infiltrarse en el Ente Público. En buena parte, la radiotelevisión pública estaba en manos de la oposición, aunque cueste de creer. El canal privado MEGA es más progubernamental que ERT o ERT3, que criticaban constantemente los recortes a los que estaban siendo sometidos los periodistas y técnicos del Ente. 

¿Qué pasará ahora?

El plan de Samarás es el de crear un conglomerado de los tres canales. Quedaría un solo canal que se refundaría con el nombre de NERIT A.E. en lugar de ERT. En el mismo solamente trabajarían 700 personas que entrarían por oposición o méritos propios.

Con el mensaje del Ministro Kedikoglou, Samarás reconoce abiertamente que la corrupción está tan extendida en Grecia que llega incluso a la televisión estatal -su propia casa-. Sí, lo sé, es algo que ya sabíamos sobre Grecia, pero por primera vez lo suelta un miembro del Gobierno así, de manera tan directa.

Expectación a las puertas del edificio de ERT en Atenas.

El maquiavélico Samarás.

Si se analiza el movimiento de Samarás con ojos de Maquiavelo nos daremos cuenta que tiene más sentido de lo que parece. Algunos creerán que exagero en mis suposiciones, pero conviene intentar meterse en el cerebro del individuo para entender el juego.

- Cierro la radiotelevisión pública y echo de golpe al número de funcionarios que pide la TROIKA, que además son del SYRIZA.

- Habrá mucha repercusión en los medios extranjeros, que cargarán contra mí pero también contra las medidas draconianas que nos están imponiendo. Con la libertad de expresión no se juega.

- Jaque a los socios. El cierre lo han firmado 21 de los 25 ministros. Los que no han firmado son los que pertenecen al DIMAR, uno de los socios de Gobierno. Tampoco el PASOK, el otro socio, está a favor de la medida. Sin embargo, ninguno se ha atrevido de momento a plantear una crisis de Gobierno que nos conduciría inevitablemente a nuevas elecciones.

- El dilema de los socios. El jaque de Samarás pone en apuros a Benizelos (PASOK) y a Koubelis (DIMAR), que si deciden romper, se quedan sin tarta. A ninguno de los socios de Gobierno les conviene unas elecciones ahora porque las encuestas anuncian su hundimiento. ¿Estarán dispuestos a pagar el peaje de unos nuevos comicios si las cosas se tuercen todavía más?

- Samarás con la decisión asume el coste político que le puede suponer, pero sabe también que cuenta con el apoyo de más del 20% de los votantes (en encuestas antes del cierre). A pesar de que el país va de mal en peor, ND y SYRIZA siguen a la par: parece que ambos tienen una masa de votantes sólida.

ERT está y seguirá abierta.

¿Hay gente a favor de la medida?

Evidentemente ND apoya la decisión aunque algunos matizan que podrían revisarse ciertas cosas. Siendo justos, a los políticos de ND argumentos para justificar el cierre no les faltan, pero cuando se les pregunta si creen que el modo de hacerlo ha sido el correcto, callan. Es injustificable: un atentado a la libertad de expresión. 

La radiotelevisión griega no había dejado de emitir ni durante la Junta (dictadura) Militar de los Coroneles. La última vez que se había cerrado había sido durante la ocupación nazi.

Y hablando de nazis: Amanecer Dorado es el único partido de la oposición que apoya la decisión del Gobierno, entre otras cosas porque no sacan nunca a sus militantes. Es para echarse a temblar, sobre todo si vemos que algunas encuestas ya le dan casi el 15% de los votos. Mientras las cosas sigan empeorando, ellos seguirán subiendo.

Apunte sincero sobre los canales de la televisión pública.

De buenas a primeras, a uno le choca ver que apenas hay programas en la radiotelevisión pública: noticias por la mañana y por la noche, documentales repetidos, programas antiguos, reposiciones y poco más. Dan un partido de Champions League y uno de Euroliga, a parte de Eurovisión, los JJOO y eventos que consideraríamos de interés nacional. Por lo demás, no vale un pimiento. Sumando las audiencias de los tres canales (ERT1+NET+ERT3) no llegan a la mitad de la audiencia de MEGA o ANTENA. Sí, ya sé que un canal público no tiene que programar en función de la audiencia, pero hablamos de índices que a veces no llegan ni al 3%. Por no hablar de las huelgas, numerosísimas los últimos años y de las que ni siquiera ellos mismos nos informan. 

¿Será el cierre de ERT la gota que colme el vaso?

No sé si dejar el post así o continuarlo a medida que se vayan desarrollando los acontecimientos: el lunes se reúnen Samarás, Benizelos y Koubelis para intentar acercar posturas. Mientras tanto, la gente sigue acampada a las puertas de la tele como medida de presión y para evitar una posible intervención de la policía. NET sigue emitiendo ininterrumpidamente las 24 horas del día desde el martes y los periodistas van haciendo turnos como en una fábrica. 

Muchísima gente ha perdido su trabajo durante la crisis y los empleados de la radiotelevisión pública no van a ser tampoco los últimos, sin embrago, cuando privas a la gente de uno de los medios de difusión de información más utilizados, te estás cargando la democracia. Y lo peor es que todo el mundo se ve afectado, incluso sin pretenderlo. En algunos rincones del país ahora mismo encienden la tele y solamente ven canales de Turquía o de Albania. 

Aunque ha habido algún detalle de populismo barato por parte de los trabajadores, la resistencia pasiva o el “bloqueo” lo está haciendo la gente de la calle, no el sindicato ni el líder de la oposición. No se están defendiendo los derechos de más de 2.500 familias, se está defendiendo la libertad.  

Si el cierre de ERT sirve para que la gente se levante de una vez por todas, bienvenido sea. Si se consigue que Samarás recapacite y se eche para atrás, miel sobre hojuelas. Si por el contrario mantiene su postura, veo elecciones antes del verano.

En otro post comentaré el comportamiento de los medios con respecto al cierre y la utilización de la Red como fuente de información fundamental estos días. Un dato: los datos de audiencia de NET "en cierre" están siendo espectaculares. Pinchando AQUÍ se pude ver con una calidad excelente.

Respeto por la televisión pública.

viernes, 15 de febrero de 2013

¿Existe el periodismo independiente en Grecia?

 

Son pocos los periodistas en Grecia que se atreven a tocar temas delicados o a investigar casos de corrupción. Es más, el sistema está tan podrido que incluso algunos periodistas están a sueldo de los partidos. No descubro nada, lo sé. La relación periodista-político se ha convertido en una relación entre colegas. Políticos de primera fila y periodistas de los que peinan canas se conocen desde hace más de treinta años y claro, tuteo bochornoso, masajes relajantes y poca mordedura. Cuando un político va a la tele -muchas veces, “su tele”- se limita a exponer su versión de la situación. Si se produce alguna pregunta incómoda se defiende atacando a los políticos rivales y así evita contestar.

Muchos me dirán que quién soy yo para juzgar el trabajo de periodistas que llevan más de treinta años en la profesión, pero es que me llama la atención que haya ciertos rostros “intocables” que se limiten a “abanicar” a los farsantes. Que conste que no estoy diciendo que tengan que ponerse la máscara antigás y bajar a la calle, pero lo que si exijo es profesionalidad e imparcialidad. Que no se posicionen si no quieren, pero que por lo menos informen.

Visto lo visto, a nadie le extraña a estas alturas que haya nombres de periodistas en la famosa Lista Lagarde. ¿Qué credibilidad puede tener un periodista que tiene cuentas en Suiza, hijos matriculados en universidades americanas o pisos de lujo en algunas de las principales capitales europeas? ¿Cómo tienen la cara de denunciar la práctica del “sobrecito” cuando estoy seguro de que ha sido algo habitual en el periodismo durante muchos años? No se trata de ser de izquierdas o de derechas, sino de ser consecuente con la profesión y con lo que con tanta ostentación proclaman. Hace tanto tiempo que dura la comedia que muchos han decidido apagar la tele y no creerse nada de lo que dicen los grandes canales. A los pobres jubilados, sin embargo, los tienen hipnotizados.
Por suerte, Internet se ha llenado de páginas “no sometidas” que denuncian con libertad lo que realmente pasa. Algunos de los escándalos que han ido saliendo a la luz los han destapado periodistas independientes que tienen su propia publicación. También hay canales locales de televisión que se atreven a tocar ciertos temas que serían censurados en los nacionales.

¿A quién debemos creernos?

A nadie. El corporativismo y los grupos de poder son semejantes a los españoles, así que ya sabe uno a lo que se atiene si pone un canal u otro, o si compra un periódico u otro.

Los programas sobre política que hacen por la mañana -casi idénticos en todos los canales- se han convertido en tertulias de café que no llevan a ninguna parte. Los únicos que hacen algo de periodismo son los pobres reporteros a los que se les da paso unos cinco minutos cada mañana. ¿Qué diablos hacen cada mañana los mismos diputados que el día anterior contándonos los mismos cuentos e insultándose los unos a los otros con el único fin de ganarse el derecho a volver?

El formato es prácticamente igual en varios programas, con varias ventanas en la pantalla por las que asoman los tertulianos. Nunca invitan a ciudadanos de la calle para que opinen libremente y de vez en cuando emiten algún vídeo preparado que describe la actualidad: un día es la huelga de metro, otro la protesta de los agricultores, etcétera. Después del vídeo empiezan las discusiones de “cafeneío” que fascinan al periodista. Si el tono del “debate” baja, aviva el fuego para que griten más fuerte.

Discusiones de café tenemos a la misma hora en cuatro canales distintos, y por la noche se repite la misma historia. Hay diputados que “hacen la rueda” y se les ve más en televisión que en el escaño. No me extraña que al final la gente opte por Suleimán el Magnífico -serie turca de televisión-, claro. ¿Cómo es posible que haya diputados que aparezcan el mismo día en tres o cuatro tertulias distintas? ¿Por qué lo anuncian en twitter como si fuera un mérito el asistir a tantas “charlotadas”? ¿Por qué los canales siguen llamando a los mismos?

El “color” de los tertulianos varía en función de quien gobierne. Actualmente, como hay tres socios en el Gobierno, siempre están representados -ND, PASOK y DIMAR-, así como el SYRIZA, que es el principal partido de la oposición. Es decir, tres socios contra la piedra del zapato. El DIMAR, que tiene poquísimos diputados, está en todas las tertulias. Los otros partidos con representación parlamentaria raras veces son invitados. O lo que es lo mismo, los canales no permiten que oigamos otras voces, otras propuestas, otras ideas. ¿No sería mejor invitar también a representantes de partidos sin representación? ¿No se han enterado todavía de que estamos huérfanos de nuevas propuestas? Cuando el ambiente está cargado es necesario abrir la ventana. Para escuchar a todos estos nuevos grupos de opinión hay que recurrir a canales minoritarios o a Internet.

¿Por qué no invitan a gente de la calle? Quiero oír a profesores, agricultores, taxistas, escritores, actores, inmigrantes, policías, amas de casa, jubilados, enfermos, médicos, músicos o estudiantes. Pero claro, al diputado que cobra 6000 euros al mes no le importa ir rotando gratis por los canales, aunque le insulten. Luego, si eso, se pasa un ratito por el Parlamento para ver qué se cuentan.

En lugar de buscar soluciones o discutir sobre las mismas, unos y otros se tiran los trastos a la cabeza.

No debe ser fácil ser un periodista independiente en Grecia cuando las garras del poder lo abarcan todo, llegándote incluso a amenazar o intentando comprar tu silencio con un sobre cerrado lleno de billetes.

Lo justo sería repartir las culpas entre periodistas y políticos. Un canal le hace una entrevista a Alexis Tsipras, presidente del SYRIZA, en directo, y en una hora no oímos ni una sola propuesta. Todo el discurso se basa en hablar mal del Gobierno y en describir la catástrofe que se nos viene encima, como si no lo supiéramos los que no llegamos a 400 euros al mes. Tampoco el periodista da pie con sus comentarios a que el entrevistado nos sorprenda con alguna propuesta nueva, ni las preguntas van encaminadas a ello. Hacer una rueda por las televisiones para decir que el país se hunde también puedo hacerlo yo, que soy quien lo “sufro”.

No es lógico anunciar a bombo y platillo que vas a entrevistar a un político cuyo nombre está imputado judicialmente en alguna causa y no hacer ni intención de preguntar sobre el tema, lo que me hace pensar que las cuestiones a veces están pactadas con antelación.

Eso sí, sacamos las cámaras a pasear cuando podemos grabar algo impactante, como un grupo de personas peleándose por un saco de mandarinas. Y metemos el micro a los jubilados para que peguen tres o cuatro gritos y así se desfoguen. El diálogo que se establece entre el pensionista cabreado y el periodista sentado en el estudio es patético.

La hipocresía de algunos que hoy critican abiertamente a la clase política es tan grande que no tienen ni la decencia de negar en público que han aparecido en listas de evasores fiscales. ¿Le interesa al periodista que está en la lista llegar hasta el fondo de la cuestión? Pues claro que no. A partir de ahí, o te dejas llevar por la corriente o te atienes a las consecuencias. Ha habido denuncias contra periodistas e incluso detenciones, vía partidos políticos o a través de terceros. ¿Hay libertad de información en Grecia? ¿Cuántos periodistas están metidos en el ajo? ¿Por qué no profundizan en temas capitales?

¿Sirve de algo leer cada mañana veinte veces durante el programa los titulares de los periódicos? ¿Por qué no profundizan en alguno o nos comentan los artículos más interesantes? ¿Acaso ni se los han mirado y lo hacen por puro compromiso? Leer portadas no sirve absolutamente para nada.

La gente quiere saber por qué no puede seguir con la vida que tenía antes, por qué sigue subiendo el precio de la gasolina, por qué nadie rinde cuentas ante la justicia, por qué seguimos sin conocer las cuentas de las Olimpiadas de 2004, quiénes están detrás del escándalo Siemens y cuánto se embolsaron los políticos en comisiones, qué políticos, empresarios y periodistas tienen cuentas en Suiza, por qué las empresas navieras gozan de tantos privilegios, por qué cambian las leyes de un día para otro, por qué nos vendieron el cuento de que había dinero en la caja, por qué judicialmente los diputados son casi intocables, por qué se permite aprobar leyes de “autoprotección política”, por qué siguen habiendo políticos apalancados en el escaño desde hace más de treinta años sin haber dado un palo al agua, por qué sigue entrando gente en la administración por la puerta de atrás, por qué siguen aumentando los impuestos y en cambio disminuyen los ingresos, por qué tienen que venir de fuera a decirnos lo que tenemos que hacer, por qué tanto gasto militar, por qué la iglesia no paga impuestos, por qué no se hace algo con los inmigrantes ilegales, por qué jubilaciones anticipadas injustificadas, por qué tanta permisividad con los peces gordos, por qué tanto miedo a los turcos, por qué tantos jóvenes en paro, por qué tanta burocracia absurda, por qué tanta emigración “forzosa” o por qué no cambia nada y nadie resuelve nada.

Pero lo peor de todo y por ello creo que los periodistas griegos deberían reflexionar, es por qué para enterarse de lo que realmente está pasando debemos recurrir a la prensa extranjera o a la que prácticamente vive en la clandestinidad.

 

lunes, 11 de abril de 2011

Spinalonga: la isla de los muertos vivientes.

(Una serie de televisión tiene a Grecia en estado de shock. Éstas son mis reflexiones al respecto). 


Abrid esto en otra ventana mientras leéis:

El trailer:

Spinalonga es una isla situada al norte de Creta, a escasos kilómetros de Elounda, un pueblo costero pobre y, en aquellos tiempos, casi abandonado. Fundada por los venecianos, pasó a manos de los turcos y finalmente de los griegos que la convirtieron en una leprosería. Actualmente se la conoce también con el nombre de Kalydón.

Una serie de fortificaciones rodean la isla y en época veneciana protegían el puerto. 


Incluso cuando Creta cayó en manos de los otomanos, Spinalonga seguía siendo veneciana. La guerra de Creta tuvo lugar de 1645 a 1669, pero Spinalonga aguantó hasta 1715. Fue el último vestigio de presencia militar veneciana en Creta.

Muchos cristianos se refugiaron en la isla con tal de evitar posibles represalias. Años después, curiosamente, serían familias turcas las que se refugiarían allí. Sólo parte de la isla aguantó cuando se produjo la revuelta de Creta en 1878. En 1903 se fueron los últimos turcos de la isla.   

Como leprosería funcionó desde entonces hasta 1957. Una de las últimas de Europa. 


El best seller de Victoria Hislop “La Isla” ha sacado a la luz o recuperado un tema que los griegos o no sabían o no querían recordar. Yo ya había oído hablar de una serie que se estaba grabando acerca de esta magnífica historia, basada en hechos reales. Tanto es así, que en la inauguración de unos grandes almacenes con la que me topé por casualidad, estaba la propia Victoria Hislop en persona firmando ejemplares.
  

La serie ya ha sido subtitulada al inglés para la BBC:

La adaptación de la novela ha sido un éxito. Cada capítulo emitido supera el 50% de audiencia. Desgraciadamente, la historia acaba centrándose más en las relaciones que se establecen entre los personajes que en la de la isla en sí. Lo que no quita que sea una muy buena serie. 


Cada capítulo es una pequeña película. Sigue un ritmo cadencioso, lento pero seguro, triste, que hace que nos metamos dentro de la isla y nos sintamos uno más. La fotografía y la música son espectaculares. 


Dos temas instrumentales de la banda sonora.


El protagonista es un barquero que lleva comida y medicinas desde Elounda a Spinalonga casi cada día, con su barca de remos. Su mujer contrae la lepra y se ve obligada a marchar a la isla. A partir de ahí, la historia se desarrolla tanto en la isla como en el pueblo.

Las familias quedan estigmatizadas de por vida. El desconocimiento de la enfermedad hace que uno no sepa el modo por el cual puede ser contagiado. 


La isla se convierte en poco menos que una prisión. El barquero representa el enlace con el mundo exterior, el médico la esperanza, el niño la ternura, algunos leprosos la maldad, el presidente la valentía…   


El tema de Spinalonga había sido tema tabú durante muchos años. Se hicieron un par de películas sobre los hechos aunque no tuvieron demasiada repercusión, sin duda porque se hicieron sin la perspectiva que nos da el tiempo. Un periodista de reconocido prestigio recuperó el tema buscando supervivientes, yendo a Elounda, visitando la isla, etcétera. Así, poco a poco, hemos ido conociendo detalles de lo que allí ocurrió.


Sabemos que la ciudad de los leprosos estaba organizada como una ciudad cualquiera. Los leprosos cobraban una pequeña ayuda del Estado, aunque la corrupción muchas veces era inevitable. Elounda fue prosperando económicamente gracias a “las aportaciones” de los leprosos, que pagaban alimentos a precios de oro. Porque aprovechados los había y muchos.

Dentro de la ciudad se celebraban las fiestas como en todos sitios, la gente se casaba, había escuela, cura, etcétera. Sabemos también que estaba expresamente prohibido tener hijos por miedo a que pudieran nacer leprosos. Sin embargo, claro, sabemos que había niños que habían nacido en la isla pero que nunca podrían salir. 


Es interesante ver la evolución de los personajes. El niño, que llega a la isla triste y  deprimido, empieza a hacer amigos y a pasarlo mejor que en Elounda. La maestra acaba encontrando trabajo, el alcalde gana unas elecciones, etcétera.

Hay personajes siniestros, quizás más televisivos o de película. Debemos recordar que el Estado también enviaba a Spinalonga a algunos presos para cumplir condena. Pasan de ser prisioneros a “policías” ya que su función es la de evitar que los leprosos salgan de allí.


El Estado, más centrado en la guerra, recorta las ayudas y se olvida por completo de la leprosería. De vez en cuando, el médico prueba nuevos medicamentos que le llegan del extranjero, pero no dan resultado. Las condiciones sanitarias dejan mucho que desear, sin gasas ni camas en el hospital, sin luz, sin agua… 

Grecia hoy siente cierta vergüenza y se arrepiente de aquello. Los griegos se sienten un poco culpables por haberles dado la espalda y porque, todavía hoy, algunos viven con el estigma.   

 

De la segunda película importante que se hizo sobre Spinalonga, tenemos el trailer. 


El protagonista está traumatizado desde que lo separaron de su familia al contraer la lepra. Tiene visiones y enloquece. No he visto la película aunque parece bastante cruda.

En 1973 se grabó Lórdre de Jean-Daniel Pollet. Las imágenes de este reportaje-película hablan por sí solas. En youtube puede encontrarse la película entera:
  

Un par de extractos de la película. 



Reportaje de un programa de televisión.