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sábado, 6 de abril de 2013

El Pasokismo y la cultura de no hacer nada.


El Pasokismo, consideraciones.

El Pasokismo consiste fundamentalmente en hacer todo lo contrario a lo que se predica. A pesar de incluir el nombre de una formación política (PASOK, Partido Socialista) está en las antípodas del Socialismo, o por lo menos del Socialismo “teórico”.

Hace más de 30 años que el Pasokismo gobierna Grecia. Incluso no teniendo la mayoría el PASOK, ha sido y es el Pasokismo el que dirige la política del lugar. El Pasokismo va más allá de pertenecer a un partido o no; la afiliación a un grupo no le hace a uno pasokista. Sin embargo, es casi imposible escapar de su influencia porque todo lo impregna. Los que mandan han crecido en ella y aunque lo nieguen siguen moviéndose al ritmo que esta cultura les marca.

Muchos reniegan de su pasado pasokista; ya no es cool. “Nos han traicionado”, dicen. Entonces votan a los otros, que lo que hacen es lo mismo que sus predecesores. No parecen darse cuenta que se trata de los mismos perros con distintos collares. No es extraño que se produzcan pactos antinatura para prolongar esta manera de hacer. 

Todas las artimañas que te permitan engañar al Estado forman la base del Pasokismo. Se trata, en el fondo, de engañar al Estado desde el interior del propio Estado, porque son ellos los que mandan y no pocas veces los que obedecen. Buscar los agujeros que el sistema tiene y colarse a través de ellos para el beneficio propio será el objetivo del aspirante a pasokista. Usar todas las trampas aparentemente legales -en realidad son ilegales-  para goce y disfrute del clan. De ahí que se conciba el Pasokismo como una opción colectiva más que individual. Uno vende su alma al Pasokismo porque toda su familia pertenece a ella. El pasokista establecerá relaciones de complicidad con los individuos que intentar trampear como él. 

El Pasokismo suele ir ligado a una extraña y paradójica manera de hacer: “quiero trabajar en el sector público para no hacer nada.” Es decir, trabajar para no trabajar. El mito del funcionario que no pega golpe, cobra mucho, goza de privilegios, no oposita, libra los fines de semana y todo el mundo critica, es en el fondo uno de los sueños del pasokista. El funcionario es el gurú de pasokistas poco ambiciosos.

Los otros, los que aspiran a más por el mero hecho de conocer a alguien de las altas esferas pasokistas, empezarán por ahí directamente -generalmente a dedo- y se meterán en política. Alcanzar el grado de diputado, con coche oficial, viajes y buen sueldo le permite a uno predicar con el ejemplo. El clan, la familia o los amigos suben un peldaño más en la escalera en el que gozarán de impunidad e inmunidad. 

El hecho de figurar en el Parlamento supone que la casta permanecerá, porque el diputado protegerá a sus cachorros pasokistas y les irá preparando el camino. Allanará posibles baches para conseguir que el hijo, el nieto o el sobrino acaben por sentarse junto a él en el escaño. El Parlamento de Grecia está lleno de apellidos que se repiten.

Mi teoría puede llevar al engaño, por lo tanto puntualizo: el Pasokismo no es exactamente no hacer nada sinó hacer lo menos posible cobrando lo máximo posible. Para qué ir a las sesiones de control pudiendo asistir solamente cuando hay votaciones, para que ir a comisiones de investigación si ya lo hace un compañero de partido, para qué coger un taxi teniendo un coche oficial, para qué dar la cara si puedo hacer política desde Twitter.

Entonces, ¿son vagos los pasokistas?

Ciertamente, los pasokistas no son muy dados al esfuerzo. Eso sí, cuando un amigo del clan esté en apuros, moverán carros y carretas para ayudarle. Premiar la cultura del engaño tiene sus riesgos, pero a los pasokistas no les importa porque los tentáculos de la secta llegan a todas partes, estamento judicial incluido. 

Incluso las actitudes de muchos de los que defienden otras opciones acaban por claudicar. Los veremos sentados en la silla haciendo barriga, soltando el sobre en b o llamando al potentado para que coloque bien a su familiar o amigo. Una mafia que subyace. Todo cambia para seguir igual.

Los pasokistas de primera generación, hoy ya mayores y que todavía se dejan ver, hablan con nostalgia de aquella época en la que “todo funcionaba mejor, había más igualdad y Grecia despegaba”. 32 años han pasado y ni siquiera viendo los frutos -podridos- de tanto Pasokismo reconocen sus errores. 

¿Qué es el Pasokismo Ilustrado?

El Pasokismo Ilustrado engloba a todos aquellos intelectuales -a veces pseudo intelectuales- que se las dan de antipasokistas cuando en realidad no lo son. Hablan desde sus “púlpitos” universitarios o desde sus televisiones haciendo creer a todo el mundo que existe alternativa al Pasokismo. Mienten. Son los mismos que se han aprovechado estos 30 años de los beneficios del sistema. Tendrán caserones en París o Londres y tratarán de tú a los políticos. Incluso la Iglesia se ha visto tentada por la secta. 

¿Somos víctimas o cómplices?

Ambas cosas, seamos sinceros. Víctimas porque padecemos las consecuencias de tantos años de Pasokismo, pero cómplices porque no dudamos en aprovecharnos del sistema agujereado siempre que podemos. Claro que nosotros lo hacemos a pequeña escala. ¿Tenemos por ello menos responsabilidad?

¿Cómo acabar con el Pasokismo?

Cortar de raíz es imposible. Llevará tiempo. Más de una generación, diría yo. El problema es que, nos guste o no, estamos creciendo inmersos en él. Y cuesta desprenderse. Quizás en dos generaciones, si todo va bien. Porque parece que algo está cambiando; empiezan a caer los primeros pasokistas. Si la justicia fuera seria no habría cárceles suficientes para tanto pasokista. 

Permítanme que sea escéptico. Hasta que no vea a una primera figura entre rejas, no creeré. Será entonces cuando muchos se quiten la máscara y empiecen a apuñalar a traición. Algunos ya se han pasado al otro lado pese a seguir exprimiendo a la vaca. Y el problema es que la vaca somos todos y se acaba la leche.    


La cultura de no hacer nada.

Lo dijo Mariano Rajoy: “no hacer nada ya es hacer algo”. Y se quedó tan ancho. Claro que si analizamos sus palabras, no le falta razón, a pesar de que “no hacer nada” en los tiempos que corren es un error mayúsculo. Y decirlo, más. Se le tiraron encima los coyotes de siempre mientras los palmeros se lo tomaban con humor. Como es gallego, se espera de él este tipo de respuestas. Es ridículo. 

Si intentamos ir más allá de la paradoja, veremos que ella encierra toda una manera de entender las cosas. Es más, podemos encontrar respuestas a preguntas que solemos hacer y entender actitudes que a bote pronto nos parecerían estupideces.

El hecho de no hacer nada y esperar a que “todo se arregle solo” es muy humano. Cuando llueve buscamos cualquier escusa para no salir a la calle. Ya lo dijo un conocido economista cuando le preguntaron sobre qué haría él para solucionar la crisis: “me apartaría a un lado y me fumaría un puro hasta que pasara todo”. Muy propio del que manda pero también del que obedece, eso de apartarse en los tiempos que corren. El problema es cuando uno pierde de vista las dimensiones de la catástrofe. Las consecuencias que está provocando la inacción son terribles. Y contagiosas.

No hacer nada en política supone ir arrancando hojas del calendario hasta perder las siguientes elecciones. Nos encontramos ante ciclos de cuatro años en los que la oposición no aprieta demasiado, consciente de que es incapaz de solucionar los problemas. Unos no toman decisiones por miedo a meter la pata y los otros no ofrecen alternativas porque ya les va bien que el Gobierno se vaya cociendo en su propio guiso. Chup chup. 

La cultura de no hacer nada es aquella que consigue anestesiar al ciudadano. Primero lo cabrea, después lo frena y finalmente lo duerme. Sin hacer nada. El pueblo ya no protesta como al principio de la crisis y eso que las cosas están peor. No ha muerto por cansancio sinó por inanición. El tiempo ha jugado en contra.

El lenguaje que utilizan los que practican la cultura de no hacer nada es una mezcla de términos económicos abstractos, cifras y estadísticas hipnotizadoras. A todas horas. En periódicos, televisiones, redes sociales y sesiones parlamentarias.

El paradigma de la mansa cultura que nos rodea son las reuniones del Eurogrupo. Se trata de hacer una reunión para fijar fecha para otra reunión, y así hasta el infinito o hasta que los políticos vean que hay algo positivo que comentar; ese atisbo de recuperación que no llega. Y claro, al final se toman decisiones como las que se toman, que contentan solamente a unos pocos. Hablan cuando deben callar. Actúan cuando deben estar quietos. 

La impresión de que no importa lo que hagas porque las decisiones las toman desde Bruselas es la que nos está invadiendo. Para qué buscar trabajo si no hay, para qué intentarlo si cobro el paro, para que pedir un préstamo si se van a quedar el dinero, para qué esforzarme si no hay solución.      

¿Existe relación entre la cultura pasokista y la cultura de no hacer nada?

Evidentemente. A veces se confunde porque conviven. La cultura pasokista está instalada en nuestra sociedad y se complementa perfectamente con la que supone inanición. Dos ejemplos prácticos: el primero consistiría en un ciudadano que no piensa hacer ningún esfuerzo por entrar en el sector público, sin embargo, si se presenta la posibilidad la aprovechará entrando por la puerta de atrás. Una llamada, un contacto o un enchufe serán suficientes. El segundo sería el de un ciudadano que se solidariza con todos estos movimientos descabezados que van contra los que mandan, pero que no se manifiesta nunca; no sale a la calle con la pancarta. Ahora bien, llenará su Facebook y su Twitter de proclamas porque es lo que se estila, lo cool

Dejar pasar el tiempo hasta la llegada del verano es una de las tácticas que siguen los pasivos. Parece que con el sol y la ausencia de actividad la gente te tranquiliza. Si todos los días fueran soleados no habría tantas manifas y los dirigentes podrían practicar su teoría con menos problemas. Aunque echar la culpa de todos nuestros males al sol no es de recibo. Parece que los países del norte no acaban de entenderlo.

Otro de los factores que ha facilitado que se imponga la cultura de no hacer nada es el la falta de personalidades relevantes. Vivimos rodeados de mediocres encantados de no hacer nada. Vivimos inmersos en una sociedad huérfana de gente que piense por sí misma. El período de más libertad de nuestra historia y no hay nadie que merezca la pena.

Toda esta reflexión lleva a preguntarme si no seré yo también en parte culpable. Y cómplice. Demasiado simplista el comentario de muchos que se quejan: “eres culpable porque los has votado”. Me refiero a ¿qué hago yo para contrarrestar tanta mediocridad? ¿No pierdo demasiadas horas en el ordenador, en la cafetería o frente a la tele? ¿Qué o quién nos ha hecho así? ¿Por qué lo primero que hacemos cuando volvemos de vacaciones es mirar el calendario para ver si llega pronto la próxima fiesta? ¿Acaso soy un vago? ¿Qué es éso del año sabático? ¿Tenemos los políticos que nos merecemos?

Me hizo gracia Sánchez Dragó comentando una de sus escapadas a Tailandia, donde se pasa el día escribiendo. Apuntó que la zona estaba llena de españoles, la mayoría en paro. Y tan tranquilos pasándolo en grande allí. ¿Para qué buscar trabajo si tengo paro tres o cuatro meses?

Lo hemos tenido todo demasiado fácil, justo lo contrario que nuestros abuelos. No nos ha faltado de nada: teníamos un trabajo -mejor o peor- remunerado, dinero en el banco, ayudas estatales y de la familia, etcétera. Nos hemos pegado nuestras juergas interminables durante años, hemos comido bien, hemos viajado, hemos estudiado y muchas cosas más. Sociedad del bienestar, lo llaman. Pero todas estas comodidades nos han hecho conformistas y nos han conducido a lo de ahora. No estábamos preparados para afrontar penurias. Y quizás por ello creemos que desaparecerán tal y como llegaron. Seguimos pensando que los problemas los trajo el viento y que desaparecerán por arte de magia.  Estábamos demasiado bien acostumbrados.

Nos queda desfogarnos en Twitter poniendo a parir al político de turno. Y nos conformamos. O reflexionar escribiendo un post como éste que quedará en el olvido al igual que la mayoría de los que profesan la cultura de no hacer nada.   

viernes, 15 de junio de 2012

¿A quién diablos voto?


NOTA: me pongo en la piel de un griego para intentar explicar las dudas que puede tener a día de hoy.

 

A dos días de las enésimas elecciones griegas, las más cruciales de la historia del país, según dicen, noto en el ambiente que mucha gente no sabe todavía a quién votar. Ha pasado un mes y una semana desde las últimas elecciones y el país ha ido de mal en peor. Las noticias que llegan desde Europa no pueden ser más negativas. Si tuviéramos que hacer caso de los que nos dicen, la opción estaba clara: hay que votar a cualquier partido favorable al memorándum. La cosa no es tan fácil ni está tan clara.

En el último mes han habido movimientos, declaraciones y cambios de opinión que han hecho que los griegos anden un poco perdidos. Sólo tienen clara una cosa: votar al SYRIZA significa la salida del Euro y votar a los otros partidos grandes lo contrario. ¿Seguro? ¿Y por qué el partido de la Izquierda Radical no se ha cansado de decir que es partidario del Euro. ¿Por qué diablos se empeñan en hacernos creer lo contrario?

Vamos por puntos/partidos.

- Nueva Democracia es la formación favorita junto con el SYRIZA. Como ha visto que la táctica de Izquierda Radical de amenazar con la supresión o denuncia del Memorándum ha funcionado, ha moderado su discurso. Antonis Samarás, líder del partido, ya ha dicho que su intención es la de reformarlo. Por lo tanto, un paso hacia atrás con tal de ganarse algunos votos de los indecisos. No dejaría de ser una anécdota de no ser porque el mismo Samarás es uno de los que firmó “la sentencia de muerte”. ¿En qué quedamos?

Hace cosa de un año se produjo una escisión dentro del partido que acabó con Dora Bakogianni fuera del mismo. No tardó en crear otro partido de corte centro derecha, Dimokratikí Simaxia, que no consiguió ningún diputado en el Parlamento. Como era de esperar, Samarás y Bakogianni no hicieron otra cosa que tirarse los trastos a la cabeza. Sin embargo, un año después y con la excusa de que hay que salvar el país, ambos políticos se han vuelto a juntar. Ver los vídeos en los que unos y otros se decían de todo hace menos de 8 meses es patético y ridículo. Es más, cuando después de las elecciones de mayo preguntaron a Bakogianni si colaboraría con Samarás, contundente afirmó que “no” porque sería traicionar a sus votantes. Ahí lo tenéis, apenas un mes después los dos líderes van de la manita. ¿A cambio de qué? Supongo que Dora Bakogianni acabará de ministra en caso de ganar ND, claro.

- La posición del SYRIZA es clara. ¿O no? Alexis Tsipras es el hombre de moda. Con su discurso “antimemorándum”, que no antieuropeo, ha conseguido aglutinar a socialistas descontentos, comunistas escarmentados y otros grupos de izquierda vinculados a los trabajadores. 

Tsipras está convencido de que una reforma profunda del memorándum traerá de nuevo el bienestar al país y favorecerá la creación de empleo y el crecimiento. El problema del SYRIZA es que está más solo que la una. Todos contra la Izquierda Radical, parece ser la consigna. Incluso el KKE (Partido Comunista) ha acusado al partido de vender humo con promesas que no se pueden cumplir.

¿Por qué digo que la posición no está clara? Los últimos discursos y las ruedas de prensa de Tsipras han sido más moderados. Todas la propuestas del SYRIZA están muy bien, pero no hay dinero. ¿De dónde va a sacar el dinero si usted gobierna? No contestó. Al igual que ND, aunque en la otra dirección, Tsipras ha dado un paso atrás diciendo que el memorándum debe ser reformado y no suprimido. ¿En qué quedamos? 

- Del PASOK no sé que decir. Culpable principal de meter a Grecia en este lío, lleva un mes intentando convencer a la gente de que el cumplimiento de memorándum es fundamental. No le queda otra que decir que facilitará un gobierno de salvación con tal de salvar el Euro. Venizelos está desesperado. Sus votantes le abandonan para irse al SYRIZA. Incluso ex ministros le han dado la espalda. ¿Qué se sabe de Papandreu? Tanto Papandreu como Pángalos y otros de los socialistas de toda la vida han desparecido del mapa. No han dado un paso atrás, sinó diez, imagino que aconsejados por Venizelos. Las puñaladas van y vienen. Se darían con un canto en los dientes si consiguieran la tercera plaza. Lo curioso es que a pesar de todo, Venizelos ya ha dicho que el SYRIZA debería formar parte del Gobierno al ser la segunda -o primera- fuerza. ¿En qué quedamos?

- Dimokratikí Aristerá de Fotis Koubelis mantiene el discurso de hace un mes. Es justo reconocerlo. El señor Koubelis se ha ganado mi simpatía. Como ya comenté en un post anterior, lo curioso del caballero es que fue el rival de Tsipras para liderar el SYRIZA. Perdió y se fue, como hizo Dora Bakogianni. Se negó a formar gobierno con las otras fuerzas si no se incluía a la Izquierda Radical en el mismo. Paradojas del destino. No consideraba lógico que la segunda fuerza votada no formara parte del Gobierno, a pesar de las viejas rivalidades personales entre él y Tsipras. ¿En qué quedamos?

Los demás partidos van “a su bola”. Mantienen su discurso y saben que no pueden ganar.

- El partido Griegos Independientes propone cosas y supone aire fresco, pero quizás no sea su momento. Se trata de votar “memorándum o no” y Panos Kamenos, el líder del partido, se ha centrado en dar soluciones a los problemas económicos del país. Comparte algunas ideas con el SYRIZA y quizás estaría dispuesto a colaborar en caso de denunciar los acuerdos. La formación no sabe si tendrá suficiente fuerza como para ser decisiva. Se verá también si en este mes parte de sus votantes se han pasado a ND, sin duda influidos por el miedo a salir del Euro.

- El Partido Comunista, como ya he comentado otras veces, sigue hablando de lo mal que están los obreros, de lo mal que lo han hecho los otros partidos y de lo mal que están las familias. El capitalismo de Europa ha dejado el país en la ruina. No le falta razón aunque es poco crítico. La culpa es de los otros, siempre de los otros. Los griegos son inocentes y todo es fruto de una confabulación. Cuando a los comunistas se le pregunta por las alternativas que ofrecen, no concretan nada o directamente vuelven a recurrir a su discurso leninista que ya no encaja. ¿O sí? Lo que está claro es que es el partido que más definida tiene su postura, junto con el fascista, aunque su posición es también la más cómoda. No sólo no quieren ganar sinó que además no hacen otra cosa que poner palos en las ruedas. Deberían acercar su postura con el SYRIZA porque al fin y al cabo son dos partidos radicales de izquierda. El KKE ataca más al SYRIZA que a ND y al PASOK. ¿Quizás por qué les está restando votos?

- No debería hablar de Amanecer Dorado porque su posición está muy clara y ya la comenté aquí. Las encuestas los hundían pero viendo lo que pasó hace un mes, estoy seguro de que entrará en el Parlamento.

- El partido de los Verdes, el Ortodoxo LAOS y una coalición de pequeñas agrupaciones (Dimiourgia Ksaná y Drasi) intentarán entrar, aunque lo tienen difícil debido a la bipolarización. El caso más curioso es el del LAOS, que perdió hace un mes sus 15 diputados de una tacada. Tras el desastre, 3 de sus principales dirigentes se han pasado a ND. En la espalda de Karatzaferis, el jefe del partido, se ven tres puñales clavados que no suturan.        

 ¿He aclarado algo? ¿Verdad que no? Suerte tengo de no tener derecho a voto.

Mi pronóstico es que ganará ND con muy poca diferencia. Tan poca que no podrá gobernar en solitario a pesar de los diputados de bonus. Aunque se dice que Samarás ya está manteniendo contactos con otras fuerzas para formar gobierno desde el primer día -el tiempo apremia-, no lo veo claro. 

Se podrían repetir las imágenes de hace un mes, con los líderes de los partidos entrando y saliendo del palacete de Papoulias, presidente de la República. ¿Una semana de negociaciones? ¿Dos semanas? Puede ser la risa. Una nueva comedia griega a los ojos de toda Europa, que espera nerviosa en una esquina. ¿Acabará en tragedia? 

martes, 15 de mayo de 2012

Elecciones griegas (III): salida nula.



Apenas diez días después de las elecciones generales griegas y ante la imposibilidad de formar gobierno, han sido convocadas otras nuevas. 

Salida nula, por lo tanto. No se trata de la segunda vuelta, no. Partimos de cero. Los nuevos diputados no habían tomado posesión todavía. Algunos ya no lo harán nunca.

¿Qué ha pasado desde el día 6 de mayo hasta esta tarde?

Pues básicamente que los líderes de los partidos no se han puesto de acuerdo. La situación era tan confusa que se hablaba de pactos contra natura entre izquierdistas radicales, centro derecha, comunistas, etcétera, con tal de evitar una posible salida de Europa en breve. Los “gallitos” han ido pasando por el palacio del Presidente de la República, señor Carolos Papoulias, pero no ha habido manera. Un día se entrevistaba con uno, otro día con otro, después tres o cuatro juntos, luego otra vez por separado, etcétera. Entraban y salían de allí e iban informando muy por encima a los periodistas de lo que estaba pasando. En el fondo, una comedia lamentable que se ha podido seguir por televisión casi al segundo.


Analicemos un poco partido por partido.

- Aleka Papariga del KKE se negó a reunirse con el Presidente porque no tenía nada que decirle. Espectacular. 

- Curioso que Papariga no aceptase la invitación y en cambio sí lo hiciese el representante de Amanecer Dorado, Nikos Michaloliakos. El nazi fue aunque tenía poco que decir. 

- Los demás llegaron a acudir todos juntos -boicotearon a Amanecer Dorado- y estuvieron mareando la perdiz un par de días para nada. Las posturas eran más o menos las siguientes:

- Nueva Democracia y PASOK estaban de acuerdo en formar gobierno con el SYRIZA e Izquierda Democrática. Incluso parece que habían consensuado dar la presidencia a Fotis Koubelis, líder de Izquierda Democrática, aunque sólo tuviera 19 escaños.

- Koubelis aceptaba entrar en el Gobierno siempre y cuando estuviese también presente el SYRIZA. La entrada del SYRIZA en el gobierno de coalición no hubiera sido necesaria de no ser por la cabezonería de Koubelis, que no consideraba lógico que la segunda fuerza del país quedase fuera de la toma de decisiones. Sumados los diputados de ND, PASOK e Izquierda Democrática eran suficientes para mandar. No hubo manera de hacerle cambiar de opinión.

- Tsipras no era partidario de la negociación. Sólo en caso de que se renegociasen -se anulasen, en realidad- los acuerdos con la TROIKA y todo quedase firmado y por escrito podría considerar la posibilidad de participar. Al final ni unos ni otros se han puesto de acuerdo. Tanto a ND como al PASOK les han parecido intolerables la condiciones impuestas por el partido de Tsipras que, por otro lado, tenía poco que perder ya que sabía que la falta de acuerdo podía conducir a unas nuevas elecciones que podía ganar.


- El partido nacionalista Griegos Independientes de Panos Kamenos no ha cedido en sus posiciones, explicadas en los dos posts anteriores. Asistió a las reuniones pero se negó a colaborar pese a que ha circulado una carta por los medios de comunicación en la que se dice que estaba dispuesto a entrar en el gobierno si se cumplían ciertas condiciones. Kamenos niega que la carta sea suya o que la haya enviado nadie.

En el fondo, las reuniones y las fotos sólo son un capítulo más de este patético vodevil. Las personas y los intereses particulares se han impuesto al bien común. Un terrible acto de egoísmo partidista que puede acabar con todo. Que el pueblo decida. Nosotros nos lavamos las manos. 

Ahora todos presumen de que habían cedido en sus posiciones con tal de conseguir un pacto que garantizase la gobernabilidad. Resulta que habían flexibilizado sus posturas por el bien del país. Un cuento chino.

Nos siguen tomando por tontos. ¿De qué sirve ceder algo en tus pretensiones si a la vez pones una serie de condiciones que sabes que los otros partidos no van a aceptar? 

¿Se repetirían otra vez las elecciones en caso de volver a repetirse los resultados dentro de un mes? Nos han vuelto locos. Ha muerto la democracia o por lo menos ha perdido el sentido que tenía. La han desvirtuado. No es lógico ni normal repetir los comicios cada vez que el resultado no les conviene a los poderes fácticos. ¿Vamos grabando tomas falsas hasta que salga la buena?


Desconozco cómo reaccionará la gente aunque todo indica que Izquierda Radical se llevará el gato al agua. 

Menuda pereza tener que ir a votar otra vez… ¡Y eso que yo no voto! ¿Costarán otra vez 29 millones de euros?

¿Tendrán algunos la caradura de cambiar su programa electoral influenciados por los anteriores resultados? ¿No ven que la gente va a votar coaccionada? ¿Qué hay de la libertad?

Las fuerzas que están a favor de Europa venden las elecciones como un plebiscito, claro. Les ha faltado tiempo. No se trata de votar a un partido u otro. Se trata de votar “dentro de Europa” o “fuera de Europa”. Está claro que es esto lo que van a explotar. Por no decir que atemorizan a los ciudadanos con su mensaje apocalíptico, apoyados en una televisión vendida y poco crítica. No se trata de discutir si la presión fiscal es justa, si los intereses de la deuda son exagerados o si el precio de la gasolina sube. Euro o dracma. No hay punto medio. Un referéndum en toda regla camuflado de elecciones generales. 

Me da la impresión que los políticos intentan apurar el tiempo para ver si Hollande consigue convencer a Merkel para que afloje la soga. Es por ello que tampoco les ha venido del todo mal el desgobierno. 

Las acusaciones entre unos y otros tras el fracaso de las negociaciones entran dentro de este circo loco. El que no se hayan puesto de acuerdo siempre es culpa del otro, que es un intransigente. El juego del desprestigio y de la pedrada para intentar arañar los primeros votos, supongo.

Es bastante curioso que las encuestas al cabo de una semana de haberse realizado las elecciones daban como primera fuerza al SYRIZA, que ha sido una de las que se niega a arrodillarse. Evidentemente, no le interesaba lo más mínimo entrar en un gobierno de unidad nacional sabiendo que en las futuras elecciones -que se adivinaban cercanas- iba a ganar.

Eso sí, que tenga presente Tsipras que se va a comer un marronazo de los gordos. Si será gordo que los otros parece que no quieran ganar. La patata está tan caliente que el que se atreva a cogerla se quemará las manos.


Por si las cosas no estuvieran mal por aquí, resulta que en medio de la campaña el país debe recibir un tramo de la ayuda para pagar jubilaciones y sueldos de funcionarios. ¿La bloquearán nuestros socios europeos?

Me lo estoy imaginando. Abuelos yendo a votar sin haber cobrado la jubilación de final de mes. ¿Dónde quedará entonces la “objetividad” del voto? 

Grecia endeudada hasta las trancas con toda Europa pendiente de lo que pueda pasar y el país ahora mismo está sin gobierno, sin presidente ni ministros. En el momento en el que hay que tomar decisiones importantísimas para el futuro, resulta que no hay nadie que las tome -¡ni que las pueda tomar!. Vacío de poder. El barco se hunde sin el capitán. Por otro lado, igual lo hacen para que así los banqueros alemanes no tengan a quien reclamar el dinero. ¿Será todo fruto de una estrategia convenientemente planeada?

No hay una ley que permita echar a un país de la Unión Europea, en cambio sí la hay para que se le acepte. Lo único que pueden hacer es enseñarnos la puerta e ir empujándonos disimuladamente, como quien no quiere la cosa. E ir lanzando mensajitos de esos en los que se evita citar el nombre del país, la palabra expulsión y la temida quiebra.

¡Viene el dracma y yo con estos pelos! Suponiendo que la devaluación sea de un 60% con el regreso de la antigua moneda, resulta que mis 100 euros del banco se volverán en 40, calculo. Al cambio en dracmas no me atrevo a decir. Si 340 dracmas de entonces eran 1 euro, calculo que a lo mejor ahora equivaldría a ¿600? Menudo pasote. ¿40 euros = 24000 dracmas?

La única buena noticia de todo esto es que las encuestas apuntan a una bajada del partido de extrema derecha. “Algo es algo”, dijo un calvo que se encontró un peine sin púas.  

viernes, 11 de mayo de 2012

Elecciones griegas 2012 (II): reflexiones.



1- Lectura entre líneas del arco parlamentario.


El arco en 2009: 160 PASOK, 91 ND, 21 KKE, 15 LAOS, 13 SYRIZA.


El arco en 2012.


a) Participación: votó solamente el 65% del electorado.

b) Abstención: el 35% del electorado se quedó en casa o se fue a la playa. Es imposible saber qué porcentaje de ciudadanos no votó “conscientemente”, claro. ¿Benefició a alguien este record de abstención? Nadie ha analizado las causas.

c) El 19% de los ciudadanos votaron a partidos que no han conseguido representación en el arco. Si sumamos el 35% de abstención a este 19%, tenemos que ¡54%! 

Más de la mitad de los griegos no se sienten representados por nadie en el Parlamento. 

d) El mapa.


Mapa tras las elecciones de 2009.


Mapa tras las elecciones de 2012.

Comparando el mapa de las elecciones de 2009 con el actual, se aprecia el descalabro del PASOK (en verde) y el notable aumento del SYRIZA (en rosa). Incluso en una isla gana el KKE.

e) ¿Por qué hemos llegado a esta situación?

Grecia es un país de pandereta. El hazmerreír de Europa. ¿Cómo quieren que la gente crea en la política viendo lo siguiente?

- Fotis Koubelis, dirigente de Nueva Izquierda, fundó el partido después de un rebote con el SYRIZA. Perdió con Alexis Tsipras las elecciones en 2008 y se fue.

- Panos Kamenos (Griegos Independientes): se marchó de ND el día que se negó a votar a favor de la moción de investidura de Lukas Papadimos. Rompió la disciplina de partido. Había sido ministro con Karamanlis. En un par de meses fundó un nuevo partido que ha sacado ¡33 escaños!

- Giorgos Karatzaferis: en ND hasta el 2000. Por desavenencias deja el partido y funda el LAOS.

- Dora Bakogiannis: dejó el partido por sus no demasiadas buenas relaciones con Antonis Samaras, líder del partido. Varias votaciones en las que rompió la disciplina de partido le llevaron a la expulsión. Había sido ministra con Karamanlis.   

Sólo he nombrado los casos más significativos. Varios rebotados del PASOK han pasado a formar parte de otros pequeños partidos, algunos de nuevo formato, que no han tenido representación. Del mismo modo, miembros del SYRIZA se han pasado a Izquierda Democrática y viceversa, o miembros del PASOK a SYRIZA o al KKE.

La política aquí es como el juego de la silla. No importa la silla en la que uno se siente con tal de salir en la foto. Quedarse de pie y sin silla supone perder un sueldazo y una pensión de tres pares de pelotas.

Me sorprende la facilidad con la que se crean partidos políticos en Grecia. Estoy por hacer uno.

2- Bipolaridad.

Ha quedado rota la bipolaridad, dicen. Antes había 5 partidos en el congreso y ahora hay 7. De los 5 partidos anteriores, 2 eran de derechas y 3 de izquierdas. De los 7 de ahora, 4 son de izquierda, 2 de derecha y 1 de ultraderecha.

Tres partidos han quedado fuera del arco por muy poco: LAOS, Alianza Democrática y los Verdes. 

Ha subido la extrema izquierda y la extrema derecha a pesar de que el Partido Ortodoxo LAOS no ha llegado al 3%.

3- Conclusiones básicas.

Ha quedado patente con las votaciones que la mayoría de los ciudadanos están a favor del Euro pero en contra de los tratados firmados con la TROIKA. O por lo menos eso es lo que nos quieren vender. Ni el KKE ni Amanecer Dorado quieren seguir en Europa (¡suman 47 escaños!). 

4- La entrada de la ultraderecha.

Uno de los diputados elegidos por Amanecer Dorado, miembro de un grupo de black metal. 

Si los políticos creen que la entrada “a saco” de la ultraderecha es sólo un voto de castigo es que no han entendido nada. Me temo que no han cogido el mensaje, pobres diablos.

¿Por qué la gente ha votado a Amanecer Dorado? 

a) Los camisas negras -así se llaman- han hecho política en la calle, no en las televisiones, repartiendo comida y ropa a necesitados casa por casa.

b) Muchos de los votantes no sabían lo que había detrás de este partido. Simplemente los veían hacer cosas por la gente -griega- y les parecía bien. A los medios de comunicación les ha salido el tiro por la culata porque no han informado en ningún momento de quiénes hay detrás de Amanecer Dorado. 

c) Sólo hay que darse un paseo por Omonia o por barrios cercanos al centro de Atenas para comprender que la inmigración es un problema muy gordo allí. Y no se hace nada. Sólo se habla.

5- El sistema electoral.

Grecia se rige también por “nuestra” Ley D’hondt. Con el objetivo de facilitar la gobernabilidad, la ley electoral griega concede 50 diputados de más a la fuerza más votada. Así se entiende que Nueva Democracia consiga 108 escaños a pesar de sólo tener el 19% de los votos. Esta vez las caprichosas matemáticas no permiten coalición alguna. Sumando los escaños de ND y de PASOK llegaríamos a los 149, insuficientes porque serían necesarios 151 para la mayoría absoluta. Me pregunto qué hubiera pasado de haber conseguido sumar 151 entre los dos, con el resto de los grupos en contra.

Se están produciendo reuniones entre los líderes de los partidos con el objetivo de formar un gobierno, pero las distancias entre unos y otros son demasiado grandes. 

6- ¿Elecciones nulas?

La elecciones nos cuestan 29 millones de euros. Si los políticos no se ponen de acuerdo y se vuelven a convocar nuevos comicios para junio, será como haber tirado 29 millones a la basura. 

Como cada uno mira por sus intereses, va a ser difícil que se llegue a un acuerdo. Un gobierno de coalición/salvación nacional formado por ND, SYRIZA, PASOK e Izquierda Democrática (Nueva Izquierda) podría ser la solución, pero la Izquierda Radical (SYRIZA) es bastante antieuropea. Además, se habla de que presida Fotis Koubelis, líder de Nueva Izquierda, que no se lleva demasiado bien con Tsipras y con el SYRIZA. Egoísmos y viejas rencillas salen a la luz. 

Total, que el país sigue estando igual o peor que antes de estas absurdas elecciones. 

7- Medios de comunicación.


Las encuestas  colocaban al SYRIZA como quinta fuerza (fue la segunda), a Nueva Izquierda segunda (fue la sexta), a LAOS 19 (no ha sacado ninguno), Verdes 9 (ninguno) y Alianza Democrática 9 (ninguno). No contemplaban ni a los Griegos Independientes (33 escaños) ni a Amanecer Dorado (21 escaños).

Una última reflexión sobre los medios de comunicación, que se han cubierto de gloria. Ni han puesto sobre aviso a la sociedad del peligro que conllevaba votar a Amanecer Dorado ni han dado cancha a los pequeños partidos, a la postre fundamentales para tratar de formar gobierno. Estamos hartos de ver en televisión discusiones entre políticos de ND, PASOK, KKE o LAOS. Además, generalmente las siempre son las mismas caras que van haciendo la ronda por las televisiones. 

Los Griegos Independientes de Panos Kammenos casi no han aparecido en televisión. Han sacado 33 escaños haciendo campaña en las redes sociales, conectando con la gente joven y sin demasiados mítines. No han necesitado llenar plazas y gastar mucho dinero en banderines. En este sentido, Griegos Independientes le ha metido un gol por toda la escuadra al resto de los partidos. 

Desgraciadamente, parece los canales no han aprendido la lección y siguen regalándonos insoportables discusiones entre cadáveres políticos de partidos caducos. Viven de espaldas a la realidad.

Curiosamente, estos días dos de los canales han entrevistado al líder de Amanecer Dorado. Tarde, demasiado tarde. Sin embargo, dicen que en caso de repetirse los comicios pegará un bajón considerable porque la gente ahora ya sabe quién son. Se han quitado las caretas. La conferencia de prensa en la que se instaba a gritos a los periodistas a que se levantasen y que se vio en toda Europa, ha podido suponer el fin de esta formación. Ojalá.

8- El futuro.

Pasa el tiempo y nada se soluciona. Haya o no haya elecciones nuevas, Grecia está condenada. Tarde o temprano saldremos del Euro e iremos a la bancarrota “oficial”. Esperemos que la vuelta al dracma no sea tan catastrófica como dicen.  
        

miércoles, 9 de mayo de 2012

Elecciones griegas 2012 (I): resultados, vencedores y vencidos.


RESULTADOS.


VENCEDORES.

- Alexis Tsipras (SYRIZA).


El gran vencedor de las elecciones ha sido Alexis Tsipras del partido de la Izquierda Radical. Si la campaña llega a durar un mes más posiblemente hubiera ganado. El “Sietemesino”, como lo llamaban con menosprecio algunos, se ha hecho mayor. 

Es la segunda fuerza más votada y la primera de los grupos de izquierdas. 

Programa:

- Está en contra de los pactos firmados con la Unión Europea. Considera que con el cambio de dirección en las votaciones, todo lo pactado no sirve y debe anularse. Está dispuesto a pararle los pies a la TROIKA pero a la vez defiende que Grecia se mantenga el euro. 

Con su mensaje ha convencido a comunistas desengañados, grupos cercanos a los anarquistas y ciudadanos descontentos en general. 

Ahora le salen amigos por todas partes.



- Panos Kamenos (Independientes Griegos).


Este ex miembro de Nueva Democracia ha sido otra de las grandes sorpresas. Con su partido de nueva formación ha conseguido nada menos que 33 diputados, lo que habla muy a las claras de cómo está la situación. 

Programa:

- En contra del tratado de ayuda firmado con la Unión Europea por parte de ND y PASOK. Se niega en redondo a devolver nada por considerar que todo es un tejemaneje de la TROIKA y los bancos. En lo económico se ha mostrado abierto a negociar con el SYRIZA, con quien comparte ciertas ideas. Sin embargo, está a años luz de la idea de Estado que tienen los de izquierda. Debe aclararse la postura respecto a Turquía, al nombre de Macedonia y a los inmigrantes ilegales. 

Con su mensaje ha convencido a ciudadanos de centroderecha (ND) desengañados con la política de pacto, nacionalistas del LAOS y socialistas que han castigado a su partido pero que nunca votarían a ND. 



- Nikos Michololiakos (Aurora Dorada o Amanecer Dorado).


Este ex militar de ultraderecha ha provocado un terremoto para el que nadie parecía estar preparado. Sorprendentemente -o no tanto- no aparecía en muchas de las encuestas y nunca había salido en televisión. El partido lleva funcionando desde hace varios años pero no tenía fuerza. La crisis ha sido la detonante de su éxito. 

Programa:

- Dispuestos a echar del país a todos los inmigrantes ilegales y a reforzar las fronteras. Incluso hablan de la posibilidad de colocar minas en zonas de conflicto y alambradas para que no pasen los extranjeros. Están en contra de los matrimonios mixtos y a favor de salir de Europa. Nostálgicos del régimen fascista griego de Metaxas, se muestran partidarios de volver al dracma. Sobre su posible vinculación a grupos paramilitares y filo nazis habría mucho que hablar, aunque una imagen dice más que mil palabras.

Han recogido votos de ciudadanos que votaban al LAOS y que consideran que el partido dejó de lado sus valores entrando en el gobierno con socialistas y conservadores. Atenas está llena de inmigrantes y los índices de delincuencia han aumentado considerablemente. Dentro de este caldo de cultivo, los ultraderechistas han pescado muchísimos votos. 



- Fotis Koubelis (Nueva Izquierda -algunos traducen por Izquierda Democrática-). 


Koubelis ha perdido una oportunidad. Llegó a estar segundo en las encuestas sólo por detrás de Nueva Democracia. Se ha desfondado y ha perdido votantes por su mensaje de izquierdas poco claro. En las últimas dos semanas ha habido un trasvase de votos de Nueva Izquierda al SYRIZA. La gente joven de izquierda no se siente identificada.

Programa:

Partidario de seguir en el euro y de renegociar los pactos firmados. A pesar de compartir muchas de las ideas del SYRIZA, es un partido mucho más flexible, dispuesto a escuchar propuestas y llegar a acuerdos.  

El aumento de votos se debe, sin duda, a la bajada en picado de los socialistas. Muchos socialistas de toda la vida, hartos de la situación, le han dado su confianza.

VENCIDOS (I).

- Antonis Samaras (Nueva Democracia)


Nunca una victoria fue tan amarga. A pesar de ser la fuerza más votada, no puede formar gobierno. El castigo de sus votantes ha sido notable, cansados de tantos dimes y diretes con la TROIKA y con el PASOK. Han perdido toda credibilidad y han sido castigados en las urnas con crueldad. Tendrían 58 diputados de no ser por los 50 que se dan de bonus a la primera fuerza.

Programa:

Hay que renegociar los pactos sobre la deuda. Curioso que lo digan ahora cuando ellos mismos los firmaron. Hay que seguir el euro a toda costa porque de no hacerlo sobrevendría una catástrofe de dimensiones imprevisibles, claro. Se debe seguir la política iniciada y cumplir los acuerdos con la TROIKA, aunque últimamente reconoce que quiere revisarlos. No hay futuro si no es dentro de la Unión Europea.

Sus votos se han ido al partido de Panos Kamenos. Los seguidores de ND se han radicalizado.

- Evanguelos Venizelos (PASOK).


El varapalo de Venizelos ha sido tremendo. Ha heredado el partido en el peor momento posible, con unos índices de popularidad de sus líderes bajo mínimos. Puede echar la culpa a Papandreu, si quiere. No tiene suficientes diputados para gobernar en coalición.

Programa:

En política europea coincide con ND. Es el partido que nos ha metido en este lío y que lleva entrando y saliendo en el poder desde hace 40 años. Incluso le han dado la espalda miembros de la vieja guardia socialista. 

Sus votantes, como los de ND, se han radicalizado, bien hacia el SYRIZA o bien hacia Nueva Izquierda o KKE. 



- Aleka Papariga


A pesar de haber aumentado en porcentaje y en número de votos, considero al KKE también entre los derrotados. Haría bien el partido en recapacitar. Su mensaje no es de este siglo y su líder ya no da la talla. Hacer referencia a Lenin en cada discurso y utilizar un lenguaje que lo hemos oído mil veces no convence. Lo peor de todo es que consideran que sus resultados son un éxito.

Programa:

Leninista-marxista. La virtud del KKE griego es la de mantenerse fiel a sus ideales utópicos desde el primer día, sin concesiones ni pactos. Justamente esa virtud es su mayor defecto. O conmigo o contra mí. Nunca entrarán en el gobierno y están condenados a ser absorbidos por otros partidos tarde o temprano.

Los nostálgicos del régimen soviético siguen firmes y continúan dando su apoyo a Papariga. Sin embargo, el trasvase de votos desde el PASOK ha sido minoritario. 

VENCIDOS (II).

- Dora Bakogianni (Alianza Democrática).


La ex diputada de ND que le disputó al presidencia a Samarás no consigue entrar en el Parlamento. Ha estado muy cerca de conseguir un escaño, pero no ha podido ser. Su poca definición respecto a problemas básicos y su apoyo a las políticas europeas de ayuda la han condenado. Panos Kamenos, claramente más a la derecha, le ha quitado votos.

- Giorgos Karatzaferis (Partido Ortodoxo LAOS)


Otro de los grandes fracasados. Cayó en el error de entrar en el gobierno con Samarás y Papandreu. En apenas tres meses de coalición el desgaste ha sido tremendo. Sus votantes le han castigado dejándole fuera. Veremos qué hace ahora cuando nadie le haga caso. El partido de Kamenos y Amanecer Dorado han sido los que le han restado votos.

- Ioanna Kontouli (Verdes)


Se han quedado también muy cerca de entrar y han aumentado respecto a la última vez, pero la oportunidad para ellos era inmejorable. Grecia no es un país ecologista, está claro.

jueves, 5 de abril de 2012

Las elecciones en el PASOK. Creía que lo había visto todo.





Papandreu III dejó de ser el líder del Partido Socialista Panhelénico hace tres semanas. Ha dejado el país hecho unos zorros y la sociedad griega tardará muchos años en recuperarse. Presentó su dimisión al Presidente de la República forzado por la Unión Europea aunque en realidad no hizo otra cosa que “hacerse a un lado” para dejar paso a Lukas Papadimos, tecnócrata ex de Goldman Sachs que tampoco ha mejorado las cosas. Finalmente, tras una serie de renuncias de diputados, críticas internas y presiones varias, Giorgos Papandreu abandona. Se podría decir que con su marcha se cierran más de 40 años de una historia política griega marcada por el dominio de dos dinastías, los Karamanlis y los Papandreu. Sin embargo, nos llevaríamos al engaño si dijésemos que esta manera de gobernar ha terminado. Siguen habiendo hijos, sobrinos y nietos de antiguos mandatarios o políticos en las sillas del Parlamento de Grecia. Es decir, herederos directos de los que dejaron el país en la miseria. Por lo tanto, el pesimismo y la idea de que nada va a cambiar es la que se desprende de los comentarios de la gente de a pie. No les falta razón. 

El motivo del post, no obstante, no es el de seguir cargando las tintas contra los culpables, sinó el de hablar de las elecciones a jefe del partido socialista.

Hace un mes tuvo lugar el congreso del partido en el que se presentaron las candidaturas y se produjo el último discurso del presidente saliente. Hace meses se estuvo hablando de dos o tres posibles candidaturas alternativas, aunque finalmente sólo el “actual” (ya no lo es) Ministro de Finanzas, Evánguelos Venizelos, dio el paso al frente. Como era de esperar, por otro lado. 

Sorprendentemente para mí, no fue proclamado en el congreso. Al presidente deben elegirlo los militantes mediante votación. ¡Ah, claro! ¡Bendita democracia! Así, no votan los delegados desplazados a Atenas para el congreso -en el fondo, una pantomima- sino los que están adscritos al partido en toda Grecia. 

La primera pregunta que debemos hacernos, claro, es la de ¿por qué hay que votar si sólo hay un candidato? ¿Se gana algo con éllo? ¿Qué se busca?

Las respuestas y las especulaciones no tardaron en llegar, principalmente en la prensa, aunque no hacía falta ser muy inteligente para llegar a las mismas conclusiones. 

Los socialistas calibraban, de cara a las próximas elecciones, la reacción de sus votantes. Aunque sólo fueran un 10% de los simpatizantes a votar, la reacción de los socialistas sería la misma: “a pesar del desgaste que hemos sufrido y que sólo hay un candidato, han ido muchos a votar”. El “josconcio” que se vana pegar en las generales va a ser histórico. El patinazo de Rubalcaba al lado de lo que se les avecina aquí va a ser pecatta minuta.

Ver en la televisión a gente escondiéndose tras una cortina para votar era casi tan ridículo como el hecho de tener que pagar por hacerlo. El partido, en la ruina más absoluta, pedía a cada votante dos euros para ayudar al “socialismo”. A 200.000 y pico votantes que se presentaron, calculen. Incluso hubo gente, supongo que de la vieja guardia, que dio más. La papeleta en una urna y los dos euros en otra, en caso de haberla, porque en algunas ciudades no pudieron costearse ni las urnas. Imagino que los presidentes y ayudantes de mesa no cobrarían, porque de lo contrario hubiera supuesto la ruina total y absoluta del partido. Perderían el domingo por amor al arte, digo yo.

El control de los votantes era tan caótico que uno podía votar en varios sitios y nadie se daba cuenta. Para demostrar que todo era una comedia ridícula, un periodista votó tres veces sin ningún problema en el mismo sitio. Registró con su cámara los hechos y luego salió en todos los telediarios. Ni siquiera tuvo el detalle de cambiarse de ropa para disimular. Farsa, farsa, farsa. Así va el país.   

martes, 8 de noviembre de 2011

Papandreu, el último surrealista.




Desde luego, la calificación de “surrealista” para definir lo que estamos viviendo estos días posiblemente se quede corta. Hemos pasado del póker y del ajedrez a los trileros y al timo de la estampita. Todo ésto sería muy divertido de no ser porque nos estamos jugando el futuro, no sólo del pueblo griego sinó también del europeo.

Papandreu "el trilero".

Los hechos narrados en anteriores post han tenido su continuación los últimos días. ¡Ríanse ustedes de ciertos culebrones! La realidad supera a la ficción. 

Somos el hazmerreír de Europa, la oveja negra, el grano en el culo, los pobres grieguitos que tienen lo que se merecen por votar a quien votan y por no pagar los impuestos. No es para menos. La comedia representada por los líderes del PASOK y de Nueva Democracia no han hecho otra cosa que proyectar al exterior la imagen de un país de pandereta, donde todo el mundo hace lo que quiere o no sabe lo que hace. 


El presidente Giorgos Papandreu “se rajó” y devolvió las cartas al crupier. El ministro Venizelos, la amenaza de transfuguismo de algún diputado y la cara de pocos amigos de Sarkozy acabaron por convencer a Jorge III. Posteriormente, se celebró una moción de confianza en el Parlamento. Buscaba refrendar sus últimas decisiones en casa. Recibió el apoyo esperado -153 a favor- y tomó aire. El viernes por la noche la gente se juntó frente al televisor esperando ver sangre. El final de la película parecía tocar a su fin y, a medida que pasaban las horas, el resultado se complicaba. Los canales cambiaron su programación y los reporteros se lanzaron a la caza del político. Mientras los líderes seguían hablando dentro del hemiciclo, algunos diputados salían a orinar, momento éste que era aprovechado por los periodistas de las alcachofas. Los socialistas que parecían rebotados empezaban a hacerse los remolones y a no soltar prenda. Olía a chamusquina otra vez. A lo mejor contagiados por su jefe, habían estado faroleando también. No se entiende que digan que “el discurso del presidente nos ha convencido”, porque no dijo nada que no hubiera dicho hace tres días. De este modo, Papandreu superó la moción de confianza con lo que quedarse hasta casi la una despierto no sirvió para nada. 


Lo surrealista del tema es que el presidente había anunciado antes de la votación que, en caso de ganar, estaría dispuesto a crear un gobierno de concentración nacional con la intención de afrontar la crisis todos juntos. Evidentemente, eran pocos los que alcanzaban ya a entender a Papandreu. La cuestión es que él estaba dispuesto a sacrificar el puesto y el gobierno siempre y cuando la política a seguir fuera la misma. Quería que se aplicasen los acuerdos firmados aunque él no fuera el presidente. Menuda patata caliente para la oposición, otra vez. Samarás no aceptó porque sería absurdo encabezar o participar en un nuevo gobierno cuya política viene definida por el anterior. El pobre Samarás cada vez me da más pena. Papandreu lleva la iniciativa siempre.


El presidente anuncia que se reunirá con Carolos Papoulias, presidente de la república, para comunicarle sus intenciones. Los periodistas se agolpan junto a la valla y en cuanto aparece Papandreu salen despedidos a presión. El parlamento está a pocos metros del lugar donde recibe Papoulias a los políticos y de ahí la expectación y las apreturas. Otra vez la imagen que proyectamos es lamentable. Hay más de 50 canales acreditados en la zona que conectan en directo tres o cuatro veces al día. Los periodistas extranjeros se vuelven protagonistas y son también entrevistados. Entienden más bien poco a excepción de alguno que vive aquí y ya está acostumbrado. 


Satisfecho y encantado de la vida, se filtra la postura del presidente, que no es otra que la ya sabida: no habrá elecciones -“sería catastrófico para la nación“ (!)- y sí un gobierno de salvación/concentración nacional. Parece obviar un “pequeño” detalle… ¿Estará Samarás de acuerdo?

Samarás, siempre a la contra, también visita a Papoulias y le comunica su postura. Sólo acepta negociar el gobierno de coalición si se va su “amigo” Papandreu. De lo contrario, elecciones. El presidente de la república sale mucho en la tele últimamente pero no dice nada. Marioneta.



No hay acuerdo y las bolsas tiemblan otra vez. Los niños vuelven a hacer travesuras ante la mirada asombrada del resto de Europa. ¿Pero esto qué es? Los periodistas toman definitivamente partido en contra de los políticos. La situación les supera. Son absolutamente incapaces de reconducir la situación y nadie baja del burro. 


Imagino que a Papoulias se le está acabando la paciencia. El esperpento no termina. Dos compañeros de universidad que compartieron residencia, que fumaron juntos (¿qué fumarían?), que persiguieron a las mismas chicas y descubrieron el rock, no consiguen o no quieren ponerse de acuerdo en algo tan importante. A nadie le entra en la cabeza. Samarás tiene todas las de perder. El prestigio del dirigente del PASOK está por los suelos desde hace mucho tiempo y no tiene nada que perder. Es un cadáver político como Zapatero. Su amigo Antonis, que será el futuro presidente, baja en los índices de popularidad a pasos agigantados. 

Samarás a la batería.

No hay acuerdo y por lo tanto hay incertidumbre. El domingo las televisiones conectan de buena mañana y los programas prácticamente se hacen desde la verja. Se dice que se van a reunir Papoulias, Papandreu y Samarás. Al parecer, Samarás se negaba a asistir a no ser que le llamase el propio Carolos. Papoulias “se rebajó” y le llamó. La informaciones a lo largo del día sobre si se reunirían o no, el movimiento de coches, las cantidad de cámaras y cábalas varias ocuparon la programación. Primero la reunión era a media tarde, después por la noche… Entraron por la puerta de atrás y los periodistas empezaron a darse golpes en la cabeza. La imagen de Papoulias, Samarás y Papandreu sentados en una mesa grande con un transcriptor al fondo protagonizó las portadas. Parecía un padre que iba a abroncar a sus hijos o un profesor que iba a reprender a sus alumnos. Los chicos, con las cabezas bajas, parecían dispuestos a cooperar. 


En la verja todo era nerviosismo, empujones y conexiones. Algunos fotógrafos intentaron poner orden para que no sucediese lo del día anterior por la mañana. Mejor evitar posibles avalanchas. Hora y media más tarde la puerta se abre y aparecen los protagonistas. Sin embargo, no habrá declaraciones y no se abrirá la verja. Alguien tira papeles por detrás de la valla. Los reporteros se pelean por un trozo de papel. Es todo tan patético… En ese papel viene la resolución que se ha tomado. No hay nota de prensa, no hay declaraciones de nadie, nada. 


Ha habido acuerdo. Samarás acepta cooperar con un gobierno de salvación que se creará en tres o cuatro días. Papandreu no pertenecerá al gobierno y renunciará al cargo. El presidente será elegido por consenso. Mantendrá la presidencia hasta las nuevas elecciones que serán el 19 de febrero. Le ha costado despegar el culo de la silla, pero parece que esta vez la cosa va en serio.

Trichet y Papadimos.

Se barajan varios nombres y parece que el mejor situado es Lucas Papadimos, profesor en Harvard actualmente, ex director del banco nacional de Grecia y segundo de Trichet en el BCI varios años. Es un socialista serio y de pocos aspavientos. Parece que precisamente es lo que necesita el país: seriedad y tranquilidad. Lo que demuestra la inteligencia de Papadimos es que ha declarado que en tres meses no va a poder solucionar nada. Puede marcar las pautas a seguir, pero nada más. Es economista y banquero, que es a lo que va Europa. Personalmente, no aceptaría el reto. La situación es delicadísima a pesar de que la marcha de Papandreu puede ayudar.   

   

Mientras escribo, siguen las negociaciones. Se está discutiendo quién va a formar parte del nuevo gobierno y quién va a ser el presidente.

Me veo obligado a añadir que Papadimos parece haber sido descartado. Toma fuerza el nombre de Vassilios Skouris. Me gustaría saber el motivo por el cual la opción Papadimos ya no se baraja. El favorito ahora es el presidente del Tribunal Europeo de Justicia.



viernes, 4 de noviembre de 2011

Papandreu, la soga, el póker y el ajedrez.


"¿Por qué hemos llegado a esta situación?"

Se suceden los acontecimientos a una velocidad inusitada y mi blog no puede quedar al margen. Grecia parece el centro del mundo. En la vida hubiera imaginado la cantidad de cosas que se están diciendo y escribiendo sobre el país. 



No sé yo si Papandreu será aficionado al póker, al mus o al ajedrez, pero desde luego no me extrañaría. Faroles, cartas marcadas, órdagos, engaños…



El primer ministro es como aquel gran maestro al que le invitan a jugar unas simultáneas. Una partida la juega en el parlamento griego y la otra en Bruselas. La segunda no es una sede fija. Él es ese jugador que no se rinde a pesar de llevar desventaja de piezas y estar en una posición casi indefendible. Tiene el rey descubierto.    


1. Papandreu o el “donde dije digo, digo Diego”. 

Debido a las presiones recibidas, el presidente se ve forzado a retirar la propuesta de referéndum. El “maestro” atacó a la desesperada con una de sus torres, pero un movimiento de la reina le hizo retroceder. Uno de esos jaques que, en el fondo, no sirven para nada.

El desarrollo de los hechos ha sido, más o menos, el siguiente: 


- Papandreu se saca de la manga un referéndum -jaque inesperado- para que el pueblo decida si está de acuerdo con la decisión tomada el día 26. Es decir, condonación del 50% de la deuda a cambio de nuevos ajustes. 



¿Qué hubiera supuesto el referéndum? Básicamente, o la soga o la guillotina. Si saliera el “sí”, Francia y Alemania -los verdugos- apretarían un poquito más el nudo de la cuerda. Posiblemente sólo alargaría nuestra agonía, pero ganaríamos tiempo. A lo mejor aparece alguien como el Rubio con la escopeta o como Robin Hood con las flechas. El “no”… no quiero ni pensarlo.  Fuera del euro, fuera de Europa y Papandreu y sus ministros decapitados como María Antonieta. Allí, sí, allí, en la Plaza Syntagma. El silencio, el “fiu” de la hoja cayendo y la ovación. Cabezas rodando por doquier y expuestas en el Museo de la Acrópolis. El “sí” supondría seguir jugando al ajedrez, pero sin peones.



- Se produce la reunión del G20 en Cannes. La cuestión griega es el “Tema”. Ni Obama, ni Zapatero, ni leches. Sarkozy, Merkel, Papandreu y Venizelos. Partidas de cartas y de ajedrez. La tensión se palpa en el ambiente y en la mesa. No es para menos; el francés y la alemana llevan un cabreo de aúpa. Habían pactado las tablas incluso teniendo ventaja posicional, pero al final el griego non las aceptó. Se sienten traicionados y por ello Sarkozy se niega a salir a recibir al griego en la alfombra roja. Son como niños. Cuando todos creíamos que Papandreu daría un paso atrás, se reafirma en lo dicho para sorpresa y canguelo de todos, incluido Venizelos. Habrá referéndum. Lo dicho, en lugar de enrocarse o proteger el rey de alguna manera, pone la torre en C8. 

 


- Es decir, el presidente no va de farol aunque la partida apenas acabe de empezar. Los jugadores recelan unos de otros aunque saben que un referéndum supondría jugárselo a todo o nada. Papandreu parece dispuesto a ello. Total, para lo que le queda… 


En el mismo avión, Venizelos se planta. Le dice a su jefe que deje de lanzar órdagos y que retire la propuesta de votación. -¡Acepta las tablas, hombre!- le dice. No tiene juego ninguno; apenas una pareja de doses como Paul Newman en el Golpe. A partir de ahí, dejan de hablarse. Sí, sí, como lo oyen. La típica pelea de pareja que consiste en no dirigir la palabra al otro hasta que uno da el primer paso -en forma de beso-.
En Cannes sólo faltaba Paco Martínez Soria.

A las 4:45 de la mañana (!!!) el ministro le envía una carta a Papandreu en la que le explica las razones por las cuales está en contra de la consulta. Tras muchos esfuerzos, el bueno de Venizelos había conseguido un acuerdo favorable para las dos partes y ahora podía quedar en nada por culpa de la “brillante” idea de su presidente.

Evanguelios Venizelos.

- A lo largo del día se van sucediendo declaraciones de unos y otros. Varios miembros del PASOK muestran su disconformidad y declaran que votarán en contra de la moción de confianza. 

¿El referéndum la última bala de la recámara?

- Por la tarde, se reúne el consejo de ministros a puerta cerrada. Nadie sabe por qué, pero alguien le filtra a la BBC que Papandreu se “ha pegado un tiro”. Los rumores de suicidio político son infundados. No ha tirado el rey en señal de rendición, no. Recibe el respaldo de los suyos porque “rectificar es de sabios“. No habrá referéndum y los mercados respiran. ¿Le han hecho entrar en razón o qué diablos ha pasado? ¿Tablas? O es un gran maestro o es un trilero de los de Canaletas. 

- El presidente se reúne en el Parlamento con los miembros de su partido, ya con las cámaras presentes. Pronuncia un discurso sorprendentemente triunfalista, dándose constantemente golpes en la espalda y diciendo lo bien que lo está haciendo. Se autoproclama el salvador de la patria. La partida estaba perdida, sin alfiles ni peones, pero ha conseguido un empate. Les cuesta un poco, pero al final los diputados aplauden tímidamente. Posteriormente toma la palabra el Ministro de Economía, que al parecer ya se habla con el jefe, y explica cómo está la situación a día de hoy. Es quien realmente sabe jugar a esto. En el ajedrez hay que tener paciencia. Saber esperar el momento es fundamental. No hay que dejarse llevar por corazonadas.


"Yo esperaba que encontrasemos una solución entre todos..."

- Se filtra una información que dice que Papandreu soltó lo del referéndum para ver la reacción de la oposición. Es un truhán. Una jugada genial a la par que maliciosa. Le está forzando a Samarás a que se moje o a que pruebe el veneno. La situación del jefe de la oposición es complicadísima. Le toca mover ficha pero cualquier cosa que haga se le puede girar en contra. Se encontraba en una posición cómoda hasta que el presidente hizo una jugada de espera, moviendo el rey una casilla. Si anima a los suyos a votar el “no”, la quiebra le caería encima y bien podría acabar lapidado cerca de las Cariátides. Pero si promueve el “sí”, está dando la razón al gobierno, eligiendo por tanto la soga. Todo apunta a que Samarás, quemado por la situación, acepta un posible futuro gobierno de coalición al ver que Papandreu ha retirado el referéndum. Si esto ha sucedido realmente así, es decir, que ha sido una maniobra del presidente para pillar a la oposición por la corbata, le ha salido extraordinariamente bien. Ha salido airoso del farol, vamos.

- Pero entonces, si Papandreu le ha dicho que está dispuesto a crear un gobierno de salvación nacional, ¿por qué diablos mantiene la moción de confianza? Si todo está pactado y el gobierno tiene los días contados, ¿para qué la moción? ¿Por qué no firma las tablas también en la segunda partida? ¿Qué es eso de arriesgar el rey a cambio de nada?


- Hagamos política ficción. 

a) Gana la moción y todo sigue igual. Los recortes no tardan en llegar y la gente toma las calles otra vez. Bueno, lo de tomar las calles pasará de todas formas.

b) Gana la moción y en tres días promueve la creación del Gobierno de Salvación Nacional. La moción subiría la moral de Papandreu y le animaría a seguir. En el gobierno habría representantes de todos los partidos. Pero que tenga en cuenta Papandreu III que si no se va, se arriesga a no poder salir de casa ni para regar el jardín.


c) Pierde la moción de confianza. Una serie de diputados socialistas se levanta, se acerca al presi y le clava un cuchillo en la espalda. Así, sin más, como a Julio César. El PASOK elige a otro cabeza de turco. 

d) Pierde la moción y se convocan elecciones. En su discurso, Papandreu ha dicho que las elecciones no se llegarían a disputar porque antes el país quebraría. ¿Otro farol? Ciertamente, en caso de elecciones el descalabro del PASOK sería más grande que el del CDS en los 80. Se tendría que refundar el partido. Samarás ganaría las elecciones y se comería un marronazo de tremendas dimensiones . Se quedaría calvo en menos de tres meses y no dejaría de echar las culpas a los otros.

e) Pierde la moción pero eso no impide que se cree un Gobierno de Salvación Nacional. Papandreu deja la presidencia y ponen a otro pardillo.

Estupendo graffiti en las calles de Atenas: Papandreu es uno de los Dalton.

Desgraciadamente, la imagen que estamos dando al exterior es tan lamentable que ríete tú de ciertas repúblicas bananeras. Todos hablan de tragedia griega, cuando en realidad estamos ante una de las comedias más patéticas de nuestra historia contemporánea. Lo único bueno que tiene este esperpento es que desde fuera se dan cuenta que la clase política griega es imbécil. O más que imbécil, estúpida. Lo más fácil desde el exterior es decir que “los ciudadanos tienen el gobierno que se merecen porque lo han votado”. Sí, han votado a este partido -y a este presidente-, pero no esta manera de hacer política.

¿Cómo pretenden que alguien les tome en serio? 

El peluquero más conocido de Grecia recortando cabelleras.


 
¡Bup, bup!

Tuco es el pueblo griego, la soga los impuestos que nos ahogan, la cruz el referéndum, el Rubio ¿el BCI?